Cuernavaca.- Durante la pandemia por COVID-19 se mantuvo el consumo de tabaco, pero se presentó un repunte en el uso de vapeadores, informó Ricardo Labias Maldonado, director general de los Centros de Integración Juvenil (CIJ) en Morelos.
El 31 de mayo de cada año se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, fecha en la que se recuerda a la población la importancia de no consumirlo, debido a las severas afectaciones que genera al organismo.
Pese a que desde el inicio de la pandemia se informó que las personas fumadoras estaban más propensas a sufrir daños graves en su cuerpo en caso de contagiarse de COVID-19 se ha dado a conocer que no hubo cambios en el consumo de las personas adictas a la nicotina.
De acuerdo con Ricardo Labias, “el tabaco se mantuvo, durante la pandemia, con la sustancia de mayor consumo, incluso en algunos reportes se dio a conocer que el consumo de tabaco en algunos sectores aumentó, como en las mujeres jóvenes”.
Resaltó que en donde sí se tiene documentado un aumento es en el uso de vapeadores entre la población joven.
El director de los CIJ estimó que estos productos se venden como una sustancia más atractiva, con olor y sabor agradables, lo que disminuye la percepción de riesgo o peligro.
Sin embargo, explicó, la combustión que se produce con todas las sustancias que contienen los líquidos que utilizan los vapeadores o cigarrillos electrónicos es de alto riesgo, por lo que no se recomienda su uso, incluso, refirió que en México está prohibida la importación y comercialización de estos productos, que cobra más interés en la población juvenil.
“Una gran parte de los consumidores de cigarrillos lo hacen para evitar malestares, o contrarrestar lo que ellos consideran malestares como ansiedad, depresión, sentimientos de tristeza. Con el paso del tiempo, al ser un consumo que se realiza de manera cotidiana, va generando la necesidad, a nivel orgánico y fisiológico, de consumir estos cigarrillos hasta tener una adicción”, finalizó.
Edad de inicio
En el consumo de tabaco es de 12.8 años, sin diferencias significativas entre hombres y mujeres.
Por: Marcela García
