La pandemia del COVID-19 cambió el chip laboral de los jóvenes, porque, o los dejó con problemas de depresión, o de creer que ahora, lo suyo sólo es el trabajo flexible.
Este cambio de actitud en las nuevas generaciones agudizó el problema que el sector restaurantero ya arrastraba para conseguir personal estable, señalaron empresarios del ramo.
Ahora, para revertir la situación, a través de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) buscan hacer alianzas con escuelas, para abonar a la formación de jóvenes, y también para que estos sean trabajadores cautivos.
La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) firmó un convenio de colaboración con la directora general del Cobaem, Karla Aline Herrera Alonso.
Durante la exposición de motivos, agremiados de la cámara que atestiguaron la firma se refirieron a lo difícil que es actualmente conseguir o mantener al personal.
“Cambió muchísimo la actitud de los trabajadores, sobre todo jóvenes, y ahorita hay bastantes vacantes por cubrir y cuando hemos logrado contratar a alguien, es difícil conservarlo, lo que provoca también mucha más rotación de personal”, señaló empresaria de café en el Centro de Cuernavaca.
