Desde que la pandemia azotó a la sociedad a principios del año 2020, el mundo se ha tenido que enfrentar a nuevos retos para afrontar la crisis económica que ello a supuesto. El coronavirus ha mostrado como la globalización y las relaciones entre países ha hecho llegar la crisis económica a la mayor parte del globo.

Todos los sectores se han visto involucrados en menor o mayor medida por el COVID-19, desde el sector turístico, el cual ha sufrido su mayor caída en lo que llevamos del siglo XXI, hasta las corporaciones que han tenido que adaptar a sus empleados a trabajar de forma remota. Todo esto, acompañado por una incertidumbre entre la sociedad, ha abierto ciertas oportunidades en el mundo del emprendimiento y la inversión. 

El año 2021 aparece esperanzador con el desarrollo de las vacunas, y eso ha creado ciertas tendencias entre el mercado a arrancar de forma positiva y por ende aflorar el crecimiento entre algunos proyectos, que han atraído a los inversores más individuales a invertir online.

¿Qué nos ha enseñado 2020?

El 2020 ha cambiado la forma económica del mundo y hay varios puntos para tener en cuenta a la hora de comenzar a invertir, como son el hecho de diversificar nuestras inversiones, la volatilidad del mercado u optar por nuevos mercados.

Diversificar

La crisis del coronavirus nos ha enseñado a estar más atentos a los movimientos de las empresas para saber si son una buena apuesta. Es por eso por lo que revisar los portafolios de cada empresa y estar actualizado a través de noticias y redes sociales es algo necesario para que episodios de crisis no nos puedan afectar y así, estar preparados para cualquier tipo de situación. Paralelamente también es conveniente calcular el riesgo que asumimos en función a los objetivos que tengamos para nuestro portafolio. A todo esto, tenemos que añadir que mientras más sectores toquemos más diversificada será nuestra cartera y en menor medida nos afectará una empresa por su actividad.

Volatilidad

Durante los últimos meses el mercado se ha movido de forma muy rápida, y algunos activos han pasado a incrementar su valor de forma exponencial en pocos días. La volatilidad ha sido protagonista del 2020 y para el 2021 sigue habiendo ciertas incertidumbres, como por ejemplo, las tendencias en el comportamiento de la sociedad. Es importante saber que cualquier rentabilidad pasada de un activo no garantiza que siga dando esa misma rentabilidad en el futuro por lo que, dependiendo del sector tendremos que estar informados sobre qué ocurre en ese momento y qué decisiones tomar para controlar nuestro portafolio.

Explorar otros mercados

El poder económico de los países asiáticos ha crecido de forma abismal en el último año, de hecho, ya no son llamados “países emergentes”, pues su potencia económica está al mismo nivel que la de EE. UU. dejando a Europa en un tercer puesto en cuanto a crecimiento. Entre algunos ejemplos podemos ver como economías como China o Corea del Sur tienen un superávit y se esperan que lleguen a crecer hasta un 8% gracias a sus exportaciones y en menor parte industrias como la farmacéutica o la de consumos domésticos.

Como hemos visto, ha habido cambios significativos durante los últimos meses que influyen directamente en la forma que invertimos, de este modo hacer un estudio primario sobre el activo en el que queremos participar es muy importante. Aún no sabemos como van a evolucionar los mercados y hacia que dirección se dirigen, pero si es cierto que se presentan nuevas oportunidades y cambios que pueden hacer de 2021 un gran año para invertir.


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