A solo un par de fechas para concluir, el torneo mexicano de Primera División se pone, como cada semestre, sumamente emocionante.
Me he declarado, en varias ocasiones, un severo crítico del sistema de competencia, ya que considero excesivo el número de equipos que pueden acceder a la postemporada, alimentando con ello la mediocridad.
Sin embargo, con ese apunte, no puedo dejar de sentir el morbo de quienes estarán y cuales deberán ver los juegos eliminatorios por televisión.
Toluca tiene la mesa puesta para terminar en la cima y aunque será visitante ante Atlas y carecerá de su capitán y líder Alexis Vega, no se ve como pueda perder.
El “Clásico del Norte” tiene más sabor a cabrito que nunca, ya que no solo está en juego el orgullo, sino la posibilidad de quedar en mejor posición en la tabla final.
Por ahora, los felinos van dos puntos arriba, pero una caída pondría todo de cabeza.
Al América se le ha extraviado el estilo más no el carácter y sigue sacando unidades agónicas. La mesa está servida ya que recibe a un León que no espanta ni a Bambi.
Cruz Azul irá a Puebla dos semanas consecutivas. Primero como huésped de la franja y luego, por contrato, no podrá ser local en Ciudad Universitaria ante Pumas.
Los camoteros han mejorado notablemente, aunque siguen cargando el “farol rojo” de la competencia.
La Máquina Celeste tiene el poderío y el plantel suficientes para encaramarse hasta un muy buen segundo lugar general.
Los Pumas están a un tris de firmar un fracasotote, diría el gran Manolo Lapuente.
A los más que aspiran es a llegar a los 21 puntos, que son los que tienen los Xolos, su siguiente adversario.
El juego será el domingo a las temidas 12:00 del día y los del Pedregal lucen ligeramente favoritos.
El Atlético San Luís querrá bajar del Play-In a los Bravos de Juárez, quienes integran un cuadro bipolar.
El milagroso Santos, hace unas fechas desahuciado, quiere vivir y para ello deberá derrotar a Necaxa a domicilio, pues su margen de maniobra está muy acotado.
El Querétaro ante Mazatlán no se lo pondría ni a mi peor enemigo. Los típicos nadadores de muertito que deja un formato como el nuestro.
Indudablemente el partido más esperado será el Pachuca contra Chivas.
Solo un dígito los separa, pero la gran diferencia estriba en que hoy, Guadalajara está calificado y los Tuzos en Play-In.
El chiverío viene agrandado luego de vapulear al Atlas, en el “Clásico Tapatío” y los de la “Bella Airosa” le hicieron un gran partido al campeón Toluca.
El árbitro designado para este fundamental cotejo es Adonai Escobedo.
Portador de gafete de FIFA, no ha tendido la regularidad que se espera de un silbante con su experiencia y recorrido.
Simplemente desear que no sea, ni él ni su equipo de trabajo, factores en el resultado final.
El estadio Hidalgo lucirá engalanado para recibir al popular cuadro rojiblanco, en lo que, indudablemente, será un duelo…con sabor a Liguilla.
