Ante la cercanía del Día de la Candelaria, personas dedicadas a la elaboración y venta de tamales reportan un incremento significativo en su carga de trabajo, impulsado por la tradición de compartir este platillo el 2 de febrero. Leonor, quien desde hace 15 años se dedica a este oficio junto con su esposo, señaló que esta es una de las mejores temporadas del año, con un aumento en los pedidos de hasta 30 por ciento.
La celebración de la Candelaria forma parte de un rito católico que inicia en Navidad con el nacimiento del Niño Jesús, continúa con la Rosca de Reyes el 6 de enero y culmina el 2 de febrero, cuando quienes encontraron el “muñequito” se convierten en padrinos del Niño Dios y ofrecen tamales a familiares y amistades.
Leonor reconoció que, aunque esta fecha representa un respiro económico tras la cuesta de enero, los costos de producción han aumentado considerablemente. Señaló que insumos como la hoja de maíz, la carne y el tomate han registrado alzas constantes, lo que impacta directamente en el negocio.
Aun así, afirmó que la temporada de frío y lluvias sigue siendo clave para los tamaleros, quienes ven en estas fechas una oportunidad para sostener su economía y mantener viva una de las tradiciones gastronómicas más arraigadas del país.
