Historias de terror como estas dos se volvieron rutinarias: La oscuridad de la noche aumentó el volumen de la explosión de una bomba molotov en la marisquería ubicada en el centro de Cuautla. Sucedió que una pequeña bodega habilitada como oficina de vigilancia en el estacionamiento de la Bodega Aurrera se incendió durante la madrugada del lunes pasado. El siniestro ocurrió unas tres horas después de la medianoche. La actuación de cuerpos de emergencia fue siguiendo el reporte; cuerpos de emergencia se movilizaron hacia la calle José Perdiz, en las inmediaciones del cruce con Asturias y Lobera. Esforzados, diligentes los bomberos realizaron las maniobras de rutina para sofocar el fuego y evitar que las llamas se extendieran a otros lugares del inmueble. La oficina afectada se utilizaba en labores de vigilancia del estacionamiento del establecimiento comercial destinado al resguardo de los vehículos de los clientes. El incendio afectó un área relacionada con la seguridad del lugar. Afortunadamente no se reportaron personas lesionadas y los daños fueron sólo materiales. Minutos después de que fue sofocado el incendio se informó que se desconocen las causas que lo originaron y las circunstancias de cómo comenzó. Tampoco hubo información oficial que confirmara si el incendio fue o no provocado de manera intencional…
La misma noche alrededor de las diez, dos sujetos desconocidos llegaron en una motocicleta a la calle de Larios. Sin detener la marcha de la “moto”, arrojaron un envase de vidrio lleno de combustible directamente a la entrada principal. El artefacto detonó al impactar contra la fachada del negocio conocido como “Cevichería Esther II”, en Cuautla, y las llamas se propagaron rápidamente en un techo elaborado con estructura de paja en el acceso del local. La reacción de vecinos y dueños de comercios aledaños fue inmediata, para evitar que el siniestro pasara a mayores. En cuestión de minutos usaron cubetas con agua y los extintores que tuvieron a la mano para combatir el fuego, logrando apagar las llamas antes de que se extendieran a la cocina. Gracias a la labor oportuna de los “bomberos espontáneos”, los daños se redujeron a la parte frontal de la estructura. Minutos después del reporte al número de emergencias, arribaron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos y Protección Civil. También llegaron paramédicos de corporaciones locales para revisar si había o no personas heridas o intoxicadas. Los socorristas confirmaron que ningún trabajador o transeúnte resultó lesionado, y todo quedó en un gran susto. Mientras los bomberos realizaban maniobras de enfriamiento en el área afectada para descartar si había algún riesgo de reignición en la zona, elementos de las policías municipal y estatal acordonaron el perímetro de la calle Larios para resguardar la escena del incendio. Autoridades entablaron comunicación con los propietarios del establecimiento para informarles sobre el incendio. Como sucede en estos casos, los policías desplegaron un operativo de búsqueda en calles en del primer cuadro de la ciudad, y buscaron grabaciones de cámaras de videovigilancia intentando identificar a los criminales de la motocicleta … (Me leen mañana).
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.