Señalado como el principal responsable de las masacres de estudiantes del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco y del 10 de junio de 1971 en calles de la Ciudad de México, Luis Echeverría Álvarez está en la historia del México moderno como el multi asesino que murió la madrugada del sábado 8 de julio de 2022 en su casa de Cuernavaca.

¿Cómo vivió Morelos la “guerra sucia” y las secuelas del echeverriato? A fines de 1977, la ciudadana norteamericana Sara Davis fue secuestrada por un comando de lo poco que quedaba del grupo de guerrilleros de Carmelo Cortés. La “gringa” era la esposa del accionista principal de la empresa que construyó el fraccionamiento Bello Horizonte, en un costado de la colonia Antonio Barona. Mediante un operativo de policías locales y federales coordinado por Miguel Nassar Haro, director de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), fue rescatada en una casa de seguridad del fraccionamiento Lomas de Cocoyoc. La residencia era rentada en 2,800 pesos diarios de entonces por una familia de apellido hoy día ignorado.

Meses antes, había sido secuestrado el industrial Manuel Mariscal Abascal, padre de la años más tarde diputada local Claudia Mariscal Vega. Como el autor intelectual del plagio fue señalado su chofer, Rómulo Leyva, quien sería detenido en Bello Horizonte. El desenlace de este secuestro llevó a la solución de otro secuestro, el del empresario Claudio Quintana, de Yautepec. Días después del operativo de Bello Horizonte, los policías irrumpieron en Las Tetillas, rescatando a Quintana.

Proveedor de recursos para la guerrilla de Lucio Cabañas que éste obtenía por medio del secuestro y asaltos a bancos, Carmelo Cortés había caído meses antes en un enfrentamiento con elementos de la Policía, Federal, la Preventiva y la Judicial del Estado en Las Tetillas de Yautepec. Horas antes, al frente de un puñado de guerrilleros Carmelo había asaltado la sucursal la Selva, de Banamex. El “bancazo” fue memorable, porque fue el primero en la Cuernavaca tranquila de entonces, y por la persecución de los delincuentes que se extendió a gran parte de la ciudad y fue presenciada por vecinos azorados que no daban crédito a lo que veían. En la “corretiza” y el enfrentamiento a balazos que culminaron con la detención de varios guerrilleros y la muerte de Cortés, participaron elementos de la Policía Judicial Federal y la Preventiva, entre otros el primer y el segundo comandantes Jorge García e Ignacio Mora y el jefe de ayudantes de la Dirección de Seguridad Pública, Isidro Landa Mendoza. Y por parte de la Judicial del Estado, el comandante Roberto Quintero Veyra, quien un año más tarde sería uno de los agentes de la DFS con Rafael Aguilar Guajardo, el mismo que posteriormente fundaría el cártel de Juárez cuyo liderazgo heredaría Amado Carrillo Fuentes “El Señor de los Cielos”.

Miguel Nazar Haro era el hombre que perseguía, torturaba y mataba, y pieza clave en el desarrollo de la “Guerra Sucia” en México que consistió en disolver por medio de “grupos secretos” a los opositores de los gobiernos del PRI. La guerra comenzó a finales de los años 60 y continuó en los 70s.

La Brigada Blanca se integró en junio de 1972 con un grupo de 240 individuos, entre policías del entonces Distrito Federal, elementos del Estado de México, militares, personal de la DFS y la Policía Judicial Federal para “investigar y localizar “por todos los medios” a los miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre y a los guerrilleros que actuaban en el valle de México.

Con base en testimonios y documentos se sabe que el edificio de la DFS fue un centro de detenciones arbitrarias, interrogatorios, torturas y desapariciones forzadas.

Miguel Nassar Haro nunca se imaginó preso, estaba seguro de que jamás pisaría la cárcel en calidad de indiciado. Contaron que dijo a los policías de la Agencia Federal de Investigaciones, cuando lo aprehendieron en febrero de 2004: “Mejor mátenme, comandante. Esto es injusto. Me desilusiona que yo haya dado toda mi vida a la nación y a la patria y me hagan esto”. Vientos diferentes a los de la época de la “guerra sucia” empujaron al penal de Topo Chico al ex director de la DFS. Enfermo y viejo, Nassar enfrentó el inicio de un largo proceso por la desaparición del hijo de Rosario Ibarra viuda de Piedra. Una orden de aprehensión girada por un juez mexiquense le remachó la puerta de la prisión. Moriría el 26 de enero de 2012.

Increíblemente, en Cuernavaca todavía hay personas “de la mejor sociedad” que alaban la memoria de Luis Echeverría… (Me leen mañana).

 

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp