Comparado con el de hace algunas décadas, el regreso a clases en el nivel básico es un auténtico atado de dificultades. Madres y padres de familia enfrentan hoy problemas que no existían, eran mínimos o estaban “invisibilizados”. La lista es larga, pero a fin de no contribuir a las tribulaciones en víspera del primer día de clases nos quedamos con el repaso de unos cuantos causantes de la “tronadera de dedos” de jefas y jefes de familia. El primer golpe al presupuesto familiar se lo dan con los uniformes, y luego con los útiles y libros adicionales de texto. Porque no todos los padres de familia tienen la facilidad de préstamos en organismos públicos o privados, muchos deben pedir prestado a parientes o amistades y la gran mayoría ni eso... El primer asunto son los útiles escolares. Los precios van de 300 hasta 500 pesos, e incluyen cuadernos de raya, de cuadro grande y de cuadro chico para las necesidades de escritura y dibujo; sacapuntas, goma de borrar, resistol de barra, marca textos, lápiz, etc. Las marcas y la calidad dependen de los precios. Para las familias con más de un niño niña, dicho costo se duplica o triplica, según el caso. En los últimos años surtir una lista de útiles escolares para un estudiante
de primaria de escuela pública se incrementó de 25% a 30%, según cifras de comerciantes y papelerías. De acuerdo a comparaciones de precios, una lista de útiles escolares con los productos más baratos del mercado “sólo” aumentó un 8 por ciento
El segundo consiste en la comida chatarra en hogares y escuelas. Su consecuencia: el sobrepeso, así como la obesidad en niños y jóvenes, lo cual ya es problema de salud pública.
El tercero, como ya se ha visto, trata sobre la educación sexual en las escuelas, embarazos de adolescentes y la educación de género que echa leña al habitual enfrentamiento entre ortodoxos y liberales de siempre sobre la materia, para cerrar con algunas cifras del inicio del ciclo 2024-2025.
A esta lista hay que agregarle el número de cuadernos (cuatro para tercero a sexto grado, y tres para primero y segundo) que exige
la SEP a los estudiantes; también la compra de un paquete de 100 hojas de papel bond. ¿Qui’ hubo?
El listado de primaria tiene unos 11 productos para el primer y el segundo grados, y 16 para quienes acudirán de tercero a sexto. Se clara que cada profesor podrá sugerir otros materiales en función de las necesidades de sus alumnos y el contexto, “pero aunque en ningún caso serán riesgosos o costosos para la canasta básica familiar”, no deja de ser un desembolso extra para bolsillos y monederos de padres y madres.
Una recomendación –innecesaria para los proveedores del hogar porque es recurso obligado de muchos de ellos– es que antes de adquirir materiales nuevos se revisen los utilizados en el ciclo anterior, por ejemplo, reutilizar los cuadernos si cuentan con hojas limpias y hacer lo mismo con otros útiles.
Pero si la niña o el chamaco se empeñan en cuadernos con las portadas de héroe, heroína, cantante o actor/actriz consentidos, entonces el sobreprecio es del 30 al 40 por ciento, y lo mismo ocurre con mochilas, guarda lápices, tenis, gorras y un largo etcétera.
EL REGRESO. En agosto miles de profesores y profesoras de preescolar, primaria y secundaria retornan a las actividades académicas. Trabajan en el análisis del modelo Educativo y la propuesta curricular para hacer sugerencias de mejora. Harán lo mismo cerca de 300 mil estudiantes de preescolar, primaria, secundaria y media superior. La mayor parte de los planteles educativos tendrán un calendario de 200 días.
De la fábula que hizo el inolvidable Gabilondo Soler, “El Grillito Cantor”, en su canción “Caminito de la escuela”, el regreso a clases ya no es tan idílico. Sin embargo, más vale encarar y resolver los problemas que pretender su inexistencia y pagar las consecuencias… (Me leen mañana).
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