La cirugía maxilofacial es una especialidad odontológica dedicada al tratamiento de todas las alteraciones del macizo facial, ya sean congénitas o adquiridas. Desde traumatismos por accidentes hasta defectos de nacimiento como el labio y paladar hendido, esta disciplina ofrece soluciones tanto funcionales como estéticas para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los pacientes que nacen con alguna alteración pueden ser intervenidos quirúrgicamente desde el primer año de vida. En estos casos, una corrección temprana es clave para garantizar una evolución adecuada en su desarrollo. Existen múltiples tipos de alteraciones que pueden abordarse, como deformidades en la cavidad oral debido a tumores o quistes, afectando a pacientes desde el nacimiento hasta los 20 años. La ortopedia maxilar es una parte fundamental de este proceso, ya que se divide en dos etapas que facilitan el tratamiento quirúrgico. En la primera fase, ayuda a preparar los tejidos para que la cirugía sea más sencilla y eficaz. Muchas veces, el tratamiento previo con ortopedia u ortodoncia es necesario para lograr un resultado óptimo tanto en la funcionalidad como en la estética. Estas especialidades trabajan de manera conjunta para asegurar el mejor desenlace posible. Desde el nacimiento hasta los 17 años, el trabajo en equipo multidisciplinario permite generar cambios significativos en la estructura facial de los pacientes. Durante este período, el rostro aún está en desarrollo y es más fácil corregir anomalías que podrían complicarse con la edad. Sin embargo, si un joven supera los 18 años, la corrección aún es posible, aunque los tratamientos suelen ser más costosos y complejos debido a la consolidación de las estructuras faciales. En este sentido, la ortopedia se aplica en la infancia, mientras que la ortodoncia se destina a los adultos. El éxito de estos procedimientos depende en gran medida de la colaboración con otras especialidades médicas, creando un enfoque integral para cada paciente. Gracias a los avances tecnológicos, la cirugía maxilofacial ha evolucionado de manera significativa. Actualmente, las intervenciones se planifican de forma virtual, lo que optimiza el tiempo en quirófano y reduce costos para el paciente. Esta innovación permite mayor precisión en los procedimientos y mejores resultados. La cirugía maxilofacial no solo tiene un impacto funcional, sino también emocional en quienes la requieren. Desde la infancia hasta la adultez, esta especialidad médica transforma vidas al devolver confianza y mejorar la calidad de vida de los pacientes. El acceso a estos tratamientos es fundamental para garantizar que cada persona pueda alcanzar su máximo potencial sin limitaciones derivadas de alteraciones faciales. Si bien la corrección de estas afecciones requiere tiempo y esfuerzo, los beneficios a largo plazo justifican el proceso. Es por ello que el trabajo en equipo entre cirujanos maxilofaciales, ortodoncistas y otros especialistas sigue siendo clave en la evolución de esta área médica, asegurando que cada paciente reciba la atención que necesita y merece.

José del Carmen Martínez Miranda -Especialista en Cirugia Maxilofacial Pediátrica y Craneofacial-.

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp