El Primer Informe de Gobierno del segundo trienio del alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui, estuvo marcado por señalamientos de acarreo, control de acceso y una participación ciudadana visiblemente limitada.
Durante el evento, realizado la tarde de este miércoles, se observó la llegada escalonada de grupos de personas acompañadas por regidores, directores de área y otros funcionarios municipales. Los asistentes eran dirigidos a espacios previamente apartados, lo que evidenció una logística orientada a garantizar presencia afín al edil, más que una apertura real a la ciudadanía.
Diario de Morelos documentó, además, que un grupo de personas repartió cartulinas con mensajes de apoyo al alcalde y solicitó a los presentes levantarlas y gritar consignas a favor de Urióstegui en momentos específicos del acto. La escena contrastó con la narrativa oficial de un gobierno cercano y respaldado por la población.
El informe, de menos de una hora, se centró en los supuestos logros alcanzados durante su administración. Sin embargo, la mañana del mismo día, un grupo de colonos se manifestó en el Museo de la Ciudad para denunciar que Cuernavaca “está en el olvido”, pese a tratarse del segundo mandato consecutivo del edil, quien logró la reelección.
Las protestas y el manejo del evento reavivaron cuestionamientos sobre la legitimidad del respaldo ciudadano que presume la actual administración.
Redacción / local@diariodemorelos.com
Cuernavaca, Morelos
