El pulque revive en Huitzilac: Consumo crece 30% gracias a los jóvenes

Comunidad

En 1960 había 200 productores; hoy solo quedan cerca de 45 familias tlachiqueras

Producción de pulque en Huitzilac

Huitzilac, Morelos.- La "bebida de los dioses" está viviendo un segundo aire en las tierras frías de Morelos. El consumo de pulque en Huitzilac ha registrado un incremento del 30 por ciento en los últimos cuatro años, impulsado principalmente por el interés de las nuevas generaciones.

Miryam Acosta Aguilar, tlachiquera e integrante del proyecto agroturístico Ixti, informó que desde el año 2022 se ha notado un repunte significativo en la demanda. Lo que antes enfrentaba prejuicios y desinformación, hoy es visto como un producto de alto valor cultural.

Este cambio en la percepción ha permitido que el pulque no solo se quede en las zonas rurales, sino que ya cuente con puntos de distribución consolidados en ciudades como Cuernavaca, atrayendo a un público más joven y diverso.

Rescate de la tradición ancestral

“La gente ya está más abierta a probarlo; hoy el pulque vuelve a ser valorado”, destacó Acosta Aguilar. Este fenómeno ha fortalecido la actividad local, permitiendo crear experiencias vinculadas directamente con el trabajo en el campo y el maguey.

Sin embargo, este auge comercial enfrenta un reto histórico: la falta de manos para producirlo. El tlachiquero Mauro Acosta Rojas recordó que, para la década de 1960, el municipio contaba con unos 200 productores, una cifra que ha caído drásticamente con el paso del tiempo.

En la actualidad, se estima que solo 45 familias mantienen vivo el oficio de extraer el aguamiel y fermentarlo. Pese a esta reducción, quienes permanecen en la actividad se esfuerzan por heredar el conocimiento a sus hijos para evitar la extinción de la técnica.

Hacia un destino agroturístico

El crecimiento en la demanda no solo beneficia a los productores, sino que proyecta a Huitzilac como un potencial referente del agroturismo en el estado de Morelos.

A través de proyectos locales, se busca fomentar un manejo responsable del maguey y promover visitas guiadas donde los consumidores conozcan el proceso artesanal detrás de cada jarro de pulque.

Con este renovado interés, la comunidad tlachiquera espera que la actividad se mantenga como un pilar económico y cultural, garantizando que una de las bebidas más representativas de México siga presente en las mesas morelenses.