El transporte público en Morelos es calificado como deficiente, inseguro y discriminatorio hacia adultos mayores y personas con discapacidad, coincidieron ciudadanos de Cuernavaca consultados por Diario de Morelos, quienes además rechazaron un posible incremento a la tarifa sin mejoras visibles en unidades y servicio.
En un sondeo realizado en la capital morelense, usuarios expresaron inconformidad por el estado de las unidades, el trato de algunos operadores y las condiciones en que se presta el servicio. Las críticas surgieron en medio del debate sobre un eventual aumento al pasaje y la falta de renovación de vehículos.
Opiones recabadas
Alejandra señaló que las rutas continúan deterioradas pese a los incrementos previos. “Vienen aumentos y aumentos y el transporte sigue igual”, afirmó. También denunció que conductores no esperan a que suban personas con discapacidad o adultos mayores. Incluso relató que hace mes y medio viajó en una Ruta 4 cuyo operador presuntamente conducía mientras consumía bebidas alcohólicas. “Íbamos con miedo todos los pasajeros”, sostuvo.
Por su parte, Eduardo Delgado, de 71 años, calificó el servicio como “muy deficiente” y aseguró haber sufrido actos de discriminación por su edad. “Me han sucedido todas esas; no me levantan porque me ven adulto mayor”, comentó. También denunció malos tratos a usuarios que pagan con credencial del INAPAM.
Araceli Flor de María fue más contundente al describir el sistema de transporte como “el peor” que ha conocido. Criticó las malas condiciones de los asientos, fallas mecánicas y el trato de los operadores. “Lo califico inhumano”, expresó.
Nicanor Pérez consideró que el transporte es “un desastre” debido a la falta de organización y capacitación de choferes. Recordó que un frenazo estuvo a punto de provocar un accidente entre pasajeros que viajaban de pie.
Carlos Garduño calificó el posible aumento tarifario como “un atropello” y afirmó que frecuentemente los operadores se niegan a recoger a adultos mayores. “A veces ni me suben”, denunció.
Los entrevistados coincidieron en que cualquier ajuste a la tarifa debe estar acompañado de mejoras reales en seguridad, accesibilidad, calidad de las unidades y atención a los usuarios.