Ir al contenido principal

Del Cronista: Cuando México era seguro

El pasado 24 de julio el INEGI dio a cono­cer los resul­ta­dos de la Encuesta Nacio­nal de Segu­ri­dad Pública Urbana (ENSU). En esta, se informó que en Cuer­na­vaca el 79.8% de la pobla­ción adulta se siente vul­ne­ra­ble ante la posi­bi­li­dad de sufrir un evento delic­tivo al rea­li­zar sus acti­vi­da­des coti­dia­nas. Cabe seña­lar que dicha encuesta reportó una dis­mi­nu­ción con res­pecto del año ante­rior. Aun así, este nivel es crí­tico y los habi­tan­tes nos segui­mos sin­tiendo inse­gu­ros, pues habi­tual­mente nos ente­ra­mos de alguna fecho­ría ocu­rrida cerca de nues­tro entorno.

Lo ante­rior me recordó la época en que nos sen­tía­mos segu­ros en nues­tro país, par­ti­cu­lar­mente entre las déca­das de los sesen­tas y ochen­tas, cuando viví mi infan­cia y juven­tud. Las nue­vas gene­ra­cio­nes des­co­no­cen que en México se podía vivir con ese nivel de segu­ri­dad. Los niños podía­mos ir cami­nando a la escuela solos. Cono­cía­mos a la gente de la ciu­dad y podía­mos iden­ti­fi­car­los por la acti­vi­dad que rea­li­za­ban o por­que eran parien­tes de algún cono­cido. A un fue­reño tam­bién lo iden­ti­fi­cá­ba­mos fácil­mente, pero no tenía­mos temor de él. Cami­ná­ba­mos por las calles con liber­tad, sin preo­cu­pa­ción íba­mos a la tien­dita a com­prar dul­ces o a la casa de nues­tros ami­gos o parien­tes sin miedo, cosa que ya no dis­fru­ta­ron mis hijos que ahora son adul­tos.

Claro que si revi­sa­mos los perió­di­cos de esa época pode­mos ver que, sí había acci­den­tes, per­so­nas atro­pe­lla­das, peleas, robos y otras cala­mi­da­des, pero el nivel de vio­len­cia era muy bajo. Sen­tía­mos que la posi­bi­li­dad de que nos ocu­rriera algo así era impro­ba­ble y que la misma gente adulta nos cui­daba. Puedo dar muchos ejem­plos, pero por espa­cio solo daré algu­nos:

Durante muchos años estuve en el movi­miento scout, por lo que fre­cuen­te­mente rea­li­zaba cam­pa­men­tos y cami­na­tas en dife­ren­tes luga­res, prin­ci­pal­mente en More­los, Gue­rrero y el Estado de México. Alguna vez fui­mos a acam­par muy cerca de la Cen­tral Hidroe­léc­trica Ala­meda (Estado de México), a tan solo 4.7 kiló­me­tros de Pal­pan de Baranda, More­los, cuando tenía unos 12 años de edad. De lo que nos tenía­mos que cui­dar era los perros vaga­bun­dos, ya que se podían tra­gar nues­tra comida. A veces se acer­ca­ban per­so­nas humil­des para que les com­par­tié­ra­mos un taco, pero nunca sen­tía­mos peli­gro.

Mi padre me pedía que no fuera de cam­pa­mento a Gue­rrero, pues estaba la gue­rri­lla, aún así, en varias oca­sio­nes nos fui­mos de cam­pa­mento a un lugar mara­vi­lloso que se llama “Mil Cas­ca­das”, muy cerca de Taxco. En una oca­sión, ya de regreso se nos hizo tarde, así que inten­ta­mos alcan­zar un camión que nos lle­va­ría a las Gru­tas de Cacahua­milpa, en donde toma­ría­mos el camión para retor­nar a Cuer­na­vaca. Pero cuando lle­ga­mos, ya se había ido el último camión, por lo que el grupo de cinco mucha­chos deci­di­mos regre­sar cami­nando, a pesar de que ya estaba ano­che­ciendo. Cami­na­mos por la oscura carre­tera por cerca de 6 kiló­me­tros. Al pasar por el pue­blo de Michapa, está­ba­mos tan can­sa­dos que deci­di­mos mejor que­dar­nos a dor­mir ahí. Así que, saca­mos nues­tras bol­sas de dor­mir y nos acos­ta­mos a un lado de la carre­tera. De repente llegó un humilde cam­pe­sino que nos reco­mendó no nos acos­tá­ra­mos ahí y nos ofre­ció el modesto pór­tico de su casa para que­dar­nos a des­can­sar. Y así lo hici­mos, nos fui­mos a dor­mir en ese corre­dor que en parte tam­bién hacía las veces de galli­nero y de corral de su burro. El humilde cam­pe­sino nos pro­te­gió y nunca sen­ti­mos peli­gro en esa excur­sión. Al día siguiente, tem­prano, cuando nos des­per­ta­mos, levan­ta­mos nues­tras cosas y le deja­mos un dine­rito en agra­de­ci­miento. Des­pués nos fui­mos a la carre­tera en donde toma­mos el pri­mer camión para regre­sar a nues­tras casas. De los muchos cam­pa­men­tos y cami­na­tas que rea­li­za­mos nunca nos pasó nada que aten­tara con­tra nues­tra segu­ri­dad.

Muchas veces íba­mos a fies­tas en alguna de las colo­nias de la peri­fe­ria de la ciu­dad, la velada era tan entre­te­nida y diver­tida que se nos pasaba el tiempo. Así que nos tenía­mos que regre­sar a nues­tras casas cami­nando a las dos o tres de la mañana. ¡Sí nos daba miedo en algu­nas par­tes muy oscu­ras!, pero era nues­tra ima­gi­na­ción que nos hacía pen­sar en la posi­bi­li­dad de que se nos apa­re­ciera algún fan­tasma o mons­truo. Real­mente no había peli­gro y lle­gá­ba­mos con bien a nues­tro hogar.

En diciem­bre de 1973, mi padre com­pró un auto nuevo, era un Ram­bler Ame­ri­can 1974 de la VAM (Vehí­cu­los Auto­mo­to­res de México) y para estre­narlo deci­dió que la fami­lia fué­ra­mos de com­pras a Browns­vi­lle, Texas. Así que sali­mos a las cinco de la mañana rumbo a esa ciu­dad, íba­mos en el auto 7 per­so­nas, mi papá, mi mamá, sus 4 hijos y un amigo que le ayudó a mane­jar a mi padre en algu­nos tra­mos. Durante el reco­rrido para­mos en varios luga­res para des­can­sar y comer algo, fue un viaje largo y muy pesado. En la madru­gada del día siguiente, cuando lle­vá­ba­mos cerca de 22 horas de camino, ya está­ba­mos por lle­gar a Mata­mo­ros, Tamau­li­pas. Mi padre estaba muy can­sado, así que nos para­mos a un lado de la carre­tera a dor­mir pues no había temor de que nos asal­ta­ran.

En años recien­tes, en mi fami­lia hemos sufrido de robo en casa habi­ta­ción (varias veces), por lo que hemos tenido que ins­ta­lar sis­te­mas de segu­ri­dad como ser­pen­ti­nas con nava­jas en las bar­das. Tam­bién nos han inten­tado extor­sio­nar, nos han asal­ta­dos con armas y nos han ocu­rrido hechos vio­len­tos. Nos será muy difí­cil cam­biar nues­tra per­cep­ción de segu­ri­dad, así que les reco­miendo que se cui­den mucho.

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

vlopez
Ver biografía