La justicia estadounidense asestó un golpe al círculo cercano del gobierno de Sinaloa con la captura de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de la entidad. El exfuncionario, quien estuvo al frente de la corporación entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024, enfrenta graves cargos por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Traslado a Nueva York
Mérida Sánchez fue arrestado el 11 de mayo y presentado inicialmente ante una corte federal en Arizona. Sin embargo, debido a que su caso criminal radica en Manhattan, el Servicio de Marshals ordenó su traslado inmediato a Nueva York. Actualmente, el registro del Buró Federal de Prisiones lo ubica en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, compartiendo sede con figuras de alto perfil criminal.


El costo de la traición: 100 mil dólares al mes
La acusación formal del Departamento de Justicia sostiene que Mérida Sánchez se puso a disposición de la facción liderada por Iván y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, conocidos como "Los Chapitos".
Según las investigaciones, el exsecretario recibía sobornos mensuales de aproximadamente 2 millones de pesos (100 mil dólares). A cambio de este dinero, Mérida Sánchez habría realizado las siguientes acciones:
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Alertas anticipadas: Dio aviso sobre al menos 10 redadas en laboratorios de drogas, permitiendo que los criminales evacuaran al personal y la mercancía.
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Protección operativa: Ordenaba el arresto de miembros de bandas rivales mientras evitaba la captura de colaboradores de "Los Chapitos".
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Facilitación de tráfico: No interfería con el movimiento masivo de fentanilo, heroína y metanfetamina hacia los Estados Unidos.
Una red de complicidad estatal
El caso no se limita al exjefe policiaco. La fiscalía estadounidense señala que Mérida participó en una conspiración más amplia que involucra a otros altos mandos del gobierno de Sinaloa, incluyendo señalamientos contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros funcionarios locales, acusándolos de poner la estructura del Estado al servicio del narcotráfico.
Gerardo Mérida Sánchez dejó su cargo en diciembre de 2024 en medio de una crisis de violencia desbordada en Sinaloa, y ahora, meses después, su detención en suelo norteamericano abre un nuevo capítulo en las investigaciones sobre la infiltración del crimen organizado en la política mexicana.