La selección mexicana ha jugado un primer tiempo que bien puede inscribirse entre los mejores de la historia ante Ecuador.
La noche del martes, ante un abarrotado estadio Azteca, (me niego a permitir el cambio de nombre), los dirigidos por Javier Aguirre prácticamente borraron a un cuadro sudamericano que prometía mucho más, habida cuenta de que habían superado, en todas las líneas, a Alemania.
El tricolor fue solidario, se vio concentrado y, por momentos, arrollador.
Los goles de Julián Quiñones y Raúl Alonso Jiménez, dos pinturas.
Para la segunda mitad, bajó la intensidad y no sufrió de más, dada la inoperancia de los ecuatorianos y sus supuestas figuras.
No hubo, en ese primer lapso, un futbolista a destacar por encima de otro. Cada uno sabiendo que hacer con la pelota y sin ella, disputándola con ardor y no dejando resquicio al error.
Noche redonda que, además, hace que los incrédulos miren su participación con atención.
El miércoles, el bello estadio de la ciudad de Atlanta, en el estado de Georgia, fue sede del encuentro entre Inglaterra y la República Democrática del Congo, del que saldría el rival de México en los octavos de final.
Los “Leopardos” se fueron adelante con el gol anotado por Brian Cipenga y se le vino la noche al cuadro de los “Tres leones”.
Todo el primer tiempo fue una sucesión incesante de entregas de balón, pases sin sentido y centros que caían mansos en las manos del arquero Lionel MpasiNzau, por cierto, de extraordinaria actuación.
Solo el liderazgo, el tesón, la fuerza y la genialidad de Harry Kane, pudieron doblar la férrea defensiva congoleña.
De esta manera, ha quedado todo dispuesto para que el próximo domingo a las 18:00, se juegue el partido de los pupilos del “vasco” Javier Aguirre contra los adiestrados por Thomas Tuchel.
Recuerdo que, en mi niñez, pudimos ver, por primera vez por la televisión, en vivo y blanco y negro, los partidos del Mundial que se jugaba en la “Rubia Albión”.
El llamado “equipo de todos” debutó ante Francia y se fue arriba con un gol anotado por Enrique Borja. La emoción llegó hasta el límite y solo bajo cuando, fruto de un error en la salida, los galos horadaron la puerta defendida por Ignacio Calderón.
En el Grupo estaban sembrados los anfitriones y Uruguay, siendo el segundo partido una cita en Wembley.
Los británicos tenían un equipazo, tanto que, a la postre, se coronaron campeones del mundo.
Un disparo de larga distancia del legendario Bobby Charlton venció al “cuate” y luego George Hunt cerró la cuenta, sellando la derrota azteca.
Luego se empataría a cero con los charrúas, decretando la eliminación.
La del domingo, será apenas la segunda ocasión en que se enfrente México al “equipo de la rosa”.
Considero que se está ante una oportunidad única e irrepetible para escribir historia de la buena. Al final, se descorrió el velo y se supo exactamente a quién y cómo enfrentar…es Inglaterra.
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