Aceptemos la realidad: feria sin palenque ni gallos no es feria, y tampoco lo es sin bebidas alcohólicas. Dicho sea con respeto: una feria de abstemios como para la terapia de alcohólicos anónimos que saben divertirse sin bebidas espirituosas. Así será la Feria de la Flor Cuernavaca 2022, del 8 al 17 de abril, centrado el evento en la semana mayor cuando habrá más gente de asueto, esta vez del 10 al 17. Tendrá efecto en el lugar menos apropiado, alejado del centro de Cuernavaca, polvoso el piso de tierra del predio de la avenida San Diego en la colonia Vista Hermosa, atascada la circulación vehicular en esa zona de comercios hacinados en una calle de sólo dos carriles. Rentado el terreno, las preguntas saltan a la vista: ¿por cuánto?, ¿con o sin el típico “moche” de comisión para uno de los negocios que opera y operará el secretario de Desarrollo Económico y Turismo del Ayuntamiento, Humberto Paladino Valdovinos, del clan de los Terraza que prestó la franquicia del PAN en la pasada elección de alcalde de Cuernavaca? Y más preguntas: ¿por qué no la feria en el parque Melchor Ocampo, arbolado, fresco, mejor comunicado que el predio de San Diego, y gratis, por ser propiedad del Ayuntamiento y no de un particular. Todo lo cual carecería de importancia en el caso improbable de que la feria sin tragos, ni pelea de gallos y palenque de apuestas resultase exitosa. Lástima por Cuernavaca. Ferias de veras que atraen a millones de personas y generan ingresos archimillonarios las de San Marcos, León, Zacatecas, Guadalajara, Texcoco. Ahí será pal’ otra…
ERA de esperarse que, dicho respetuosamente, los derechangos vomitaran sus amarguras contra la 4-T, cuestionando la puesta en operación del nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles que el domingo pasado inauguró el presidente Andrés Manuel López Obrador. Dirigente del membrete Consejo Coordinador Empresarial, Antonio Sánchez Purón declaró que llegar (desde Morelos) al AIFA tendrá un sobrecosto. Pero no dijo que las decenas de millones de personas que viven en ese lado de la CDMX y el estado de México pagarán un costo menor. Lamentó que la “remodelación” dejó fuera a la iniciativa privada del ramo de la construcción, pero omitió los “moches” que pagaban las empresas constructoras por las obras que les asignaron los gobiernos de Peña Nieto, Calderón, Fox y demás corruptos del prianismo. Y hasta resultó “experto en aeronáutica”, atreviéndose a señalar que la del AIFA no es una terminal con certificación para recibir vuelos internacionales, cuando el primer vuelo fue a Caracas...
Pasa que la cerrazón e ignorancia de la derecha a la realidad los ciega. Se niegan a saber y ver que “la remodelación” del AIFA comprendió la construcción de innumerables instalaciones, nuevas, no remodeladas, como dos pistas para servicio civil y una para servicio militar; que es un aeropuerto de uso mixto, que tiene un edificio terminal, torres de control para aviación civil y militar, hangares, servicios aeroportuarios y de pasajeros, aduana, terminal de carga, área de paquetería. El AIFA está equipado con tecnología avanzada en navegación, sistemas de rodaje de aeronaves paralelos y salidas de alta velocidad, así como plataformas para la aviación comercial carga, pernocta y aislamiento de aeronaves. Su gran infraestructura le permite recibir aeronaves de gran peso y fuselaje ancho, clasificación 4 de la OACI (ICAO según sus siglas en inglés), como el Airbus 380, considerado el avión de pasajeros más grande con capacidad de hasta 730 pasajeros. El AIFA atenderá en su máximo apogeo a 100 millones de pasajeros al año; es una infraestructura suficiente para satisfacer la demanda de servicios aeroportuarios civiles para los próximos 50 años. Y así… (Me leen después).
Por: José Manuel Pérez Durán
jmperezduran@hotmail.com
