Vivencias Ciudadanas: La seguridad en Morelos

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El relevo en la Secre­ta­ría de Segu­ri­dad Pública de More­los no es un sim­ple cam­bio admi­nis­tra­tivo: es la lle­gada de un nuevo mando a una de las áreas más com­ple­jas y sen­si­bles del estado. El gene­ral Jose Luis Bucio Qui­roz —cono­cido común­mente como el gene­ral Bucio— asume el cargo en un con­texto par­ti­cu­lar­mente adverso, mar­cado por años de reza­gos estruc­tu­ra­les, vio­len­cia per­sis­tente y una pro­funda des­con­fianza ciu­da­dana hacia las ins­ti­tu­cio­nes encar­ga­das de garan­ti­zar la segu­ri­dad.

El pano­rama que hereda no admite maqui­lla­jes. More­los ha sido, en los últi­mos años, uno de los esta­dos con mayo­res índi­ces de inci­den­cia delic­tiva en pro­por­ción a su pobla­ción. Deli­tos de alto impacto como homi­ci­dio doloso, extor­sión y secues­tro han dejado una hue­lla pro­funda en la vida coti­diana de los ciu­da­da­nos. Muni­ci­pios como Cuer­na­vaca, Jiu­te­pec y Temixco han sido esce­na­rios recu­rren­tes de dis­pu­tas entre gru­pos del cri­men orga­ni­zado, que ope­ran con una capa­ci­dad logís­tica y terri­to­rial que rebasa, en muchos casos, a las poli­cías loca­les.

A este esce­na­rio se suma un pro­blema estruc­tu­ral que ha minado la efi­ca­cia ins­ti­tu­cio­nal: la frag­men­ta­ción, debi­li­dad y la com­pli­ci­dad con los gru­pos delic­ti­vos de las cor­po­ra­cio­nes poli­cia­cas muni­ci­pa­les. Durante años, la escasa coor­di­na­ción entre nive­les de gobierno, la insu­fi­ciente capa­ci­ta­ción y los bajos sala­rios han gene­rado con­di­cio­nes pro­pi­cias para la corrup­ción y la infil­tra­ción cri­mi­nal. El lla­mado “Mando Coor­di­nado” no ha logrado con­so­li­darse como una estra­te­gia efi­caz.

Es en este con­texto donde la lle­gada del gene­ral Bucio cobra rele­van­cia. Su per­fil no es el de un polí­tico tra­di­cio­nal, sino el de un mili­tar con amplia expe­rien­cia ope­ra­tiva. For­mado en las filas de la Secre­ta­ría de la Defensa Nacio­nal, ha par­ti­ci­pado en diver­sas misio­nes rela­cio­na­das con segu­ri­dad nacio­nal, com­bate al cri­men orga­ni­zado y coor­di­na­ción inte­rins­ti­tu­cio­nal. Su tra­yec­to­ria le otorga una ven­taja ini­cial: dis­ci­plina, cono­ci­miento tác­tico y expe­rien­cia en esce­na­rios de alta com­ple­ji­dad.

Sin embargo, con­viene evi­tar lec­tu­ras sim­plis­tas. La mili­ta­ri­za­ción de la segu­ri­dad pública ha sido un tema amplia­mente deba­tido en México. Desde la crea­ción de la Guar­dia Nacio­nal, el país ha apos­tado por un modelo híbrido que com­bina ele­men­tos civi­les y mili­ta­res. Si bien esta estra­te­gia ha per­mi­tido con­te­ner cier­tos bro­tes de vio­len­cia, tam­bién ha gene­rado cues­tio­na­mien­tos sobre dere­chos huma­nos, trans­pa­ren­cia y ren­di­ción de cuen­tas.

El reto para el gene­ral Bucio será, pre­ci­sa­mente, encon­trar el equi­li­brio. No se trata úni­ca­mente de des­ple­gar fuerza, sino de recons­truir ins­ti­tu­cio­nes. La segu­ri­dad no puede sos­te­nerse exclu­si­va­mente en ope­ra­ti­vos; requiere inte­li­gen­cia, pre­ven­ción y, sobre todo, con­fianza ciu­da­dana. En un estado como More­los, donde la per­cep­ción de inse­gu­ri­dad es tan alta como la inci­den­cia delic­tiva, recu­pe­rar esa con­fianza es tan impor­tante como redu­cir los índi­ces de cri­mi­na­li­dad.

Otro desa­fío clave será la coor­di­na­ción polí­tica. La segu­ri­dad pública no depende úni­ca­mente del titu­lar esta­tal; invo­lu­cra a pre­si­den­tes muni­ci­pa­les, al poder judi­cial y a ins­tan­cias fede­ra­les. La rela­ción con el gobierno fede­ral será deter­mi­nante para garan­ti­zar recur­sos, inte­li­gen­cia y res­paldo ope­ra­tivo. Del mismo modo, la inter­lo­cu­ción con alcal­des será fun­da­men­tal para evi­tar que la estra­te­gia se frac­ture a nivel local y la rela­ción con la socie­dad civil que se siente aban­do­nada y con un sin número de dudas debido a una gran can­ti­dad de expe­rien­cias como los asal­tos en los super­mer­ca­dos a fami­lias ente­ras.

La lle­gada del gene­ral Bucio Qui­roz da una nueva espe­ranza a pesar de la des­con­fianza ciu­da­dana, cono­cien­dolo cree­mos que aho­raa si pon­dra orden en el area mas sen­si­ble nos guste o no del gobierno del estado. ¿No cree usted?

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.