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Cuarenta mil personas marcharon el pasado fin de semana solicitando que se cambie la estrategia de seguridad para que se pueda vivir en paz en México y Morelos. Mientras el gobierno estatal agradece la llegada de 500 miembros más de la Guardia Nacional, los morelenses, hartos, cansados de años y años de inseguridad, marcharon por la ciudad junto con el Obispo de Cuernavaca, Mons. Ramon Castro y Castro.
Sin duda alguna fue una marcha ciudadana, ya que, además de la comunidad católica, en este gran contingente participaron familias que han perdido algún ser querido por causa de la violencia y quienes aún tienen la esperanza de hallarlos, pero todos unidos en una misma causa: la construcción de la paz en Morelos y, desde luego, los que tratan de golpear al gobierno, como los que de una u otra manera forman las asociaciones sexenales dizque para ayudar -mas bien para ayudarse- y ahí tienen al FPN, en el que Grákula y su gente estan dentro, por lo que hay que tener mucho cuidado porque ahora los que nos robaron se presentan como palomas blancas para salvar al pueblo, solamente lean los nombres y verán.
El también Secretario del Episcopado Mexicano expresó su alegría porque muchos jóvenes se sumaron a esta acción. Refirió que ésta es una muestra de que el estado participa en este proceso de búsqueda y construcción de la tranquilidad.
El contingente avanzó por la Avenida Morelos Norte a la altura de la gasolinera La Esperanza, para seguir su camino por la calle Matamoros en el Centro de Cuernavaca, arribando a su destino final: la Plaza de Armas, donde el Obispo de Cuernavaca, Ramón Castro, emitió un pronunciamiento, junto con las familias que dieron testimonio de los hechos de violencia que les han arrebatado la vida de sus hijos.
Irma Rosalba, madre de Diana Melisa, contó sobre la desaparición de su hija, de quien no se sabe nada. Un día salió de casa para ir a trabajar y ya no regresó. Lamenta que su hija Diana Melisa se haya convertido en un papel más, en un expediente, y pidió ya no normalizar la violencia.
Por su parte, el obispo fue claro al señalar que no solo es marchar por marchar, sino que la razón es mucho más profunda y la Caminata por la Paz es símbolo genuino y profundo de los anhelos de paz de todos los mexicanos.
Indicó Monseñor Castro que afortunadamente vivimos en un país donde se hace acopio de información, análisis de datos, encuestas y estadísticas con métodos científicos, y enfatizó que la Encuesta Mitofsky mostró el mes pasado tres indicadores contundentes: el 57.2 por ciento de la población considera que la estrategia “abrazos, no balazos” del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, para garantizar seguridad y combatir el crimen, es una estrategia equivocada.
Casi el 70 por ciento opina que el gobierno debe de enfrentar al crimen con el uso de la ley. Y el 62 por ciento piensa que es incorrecto proteger la vida de los criminales al evitar las fuerzas armadas la confrontación con los delincuentes.
Por eso Monseñor Ramón Castro Castro indicó que la Iglesia se ha sumado a este clamor nacional de cambiar la estrategia de seguridad.
En el caso de Morelos, aseguró, estudios sustentan que sigue habiendo corrupción y el país se está volviendo insensible ante el dolor, y se están normalizando conductas y actos abominables.
Además enfatizó y enumeró claramente y dio a conocer las cifras que en verdad son preocupantes, ya que, de enero a mayo de 2022, Morelos ocupa el primer lugar a nivel nacional en los delitos de feminicidio, secuestro y despojo; segundo lugar en robo a bancos; tercer lugar en robo a negocios, de vehículos y autopartes; y cuarto lugar a nivel nacional en robo a transportistas.
Desde luego que es el resultado de los acontecimientos registrados en los últimos meses, y que se han agudizado recientemente tanto en el oriente, sur y zona metropolitana, evidenciando un crecimiento en la incidencia delictiva, lo que demuestra que los grupos criminales han rebasado, y por mucho, a las corporaciones policiacas de Morelos.
Expresó el prelado que la inseguridad no ha disminuido, sino, por el contrario, de manera alarmante va en aumento. Hay que recordar que hace unos días se dio a conocer que de cada 100 delitos que se cometen en México solo 6 son atendidos y reciben respuesta de las autoridades. Es decir, ¡la impunidad a todo lo que da!
Uno de los grandes problemas es que los políticos no se cansan de repetir que los problemas del pasado provienen de las herencias malditas que les dejaron, de la grave crisis económica en la que se encuentran, la falta de capacitación de los elementos de las diferentes corporaciones policiacas, del pésimo armamento y la grave situación financiera en la que se encuentran la mayoría de los efectivos de la prevención y procuración de la justicia.
Lo triste, lo malo, lo preocupante y alarmante es que no hacen absolutamente nada para frenar la violencia, solo emiten palabras con las cuales no se remedia nada.
Y todo mundo habla de ello, pero a la hora de solucionar no pasa nada de nada; por eso la marcha, pues la verdad es que estamos hasta la m… de tanta incapacidad. ¿No cree usted?

Teodoro lavín león/[email protected]
 

Sobre el autor

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TEODORO LAVÍN LEÓN
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