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Ahora resulta que todos los grandes prohombres y mujeres que quieren hueso se han volcado a mejorar a nuestra ciudad, la cual ha permanecido prácticamente abandonada durante tres años por un gobierno que, al parecer, está lleno de corrupción.
Pero ahora, como por arte de magia, las cosas han cambiado y todos han salido a transformar la ciudad junto con los lambiscones más cercanos que también quieren un hueso, aunque sea más chico.
Desde luego que pierden el tiempo, pues recogen basura de las barrancas, limpian un terreno, tapan hoyos que duraran así quince días y pintan banquetas; pero hacen supuestamente un trabajo en favor de la ciudad, porque repentinamente quieren “sacrificarse” por ella. Los pobres hombres y mujeres están ya en campaña o precampaña, lo cual está prohibido por la ley, y el Impepac dormido…
Leyendo el fin de semana, me encontré con un artículo de “Morelos rinde cuentas”, donde señala las características que deberán tener quienes formen el próximo Ayuntamiento de Cuernavaca. Y creo que tienen razón sobrada, porque limpiar un terreno o recoger basura no nos da ni idea de lo que serían como alcaldes de esta ciudad.
Cuernavaca está abandonada, los hoyos son casi lagunas y, si llueve, más te vale manejar despacio pues el cráter del automóvil lo dejas en cualquier esquina que estrene hoyo ese día.
El bacheo que ha hecho el Ayuntamiento, a la semana ya no sirve. El resultado es que ya se hicieron los hoyos más grandes y de esa misma manera las lluvias los disimulan llenándolos de agua, por lo que hay que circular con mucho cuidado.
De los precandidatos que se sienten salvadores de la ciudad hay varios con campañas ya definidas y quieren que se diga de ellos que van a dar la pelea. Hay quienes no tienen ni la mínima posibilidad, pero la verdad es que les encanta eso de sentirse importantes porque nunca falta un lambiscón en el camino que les dan alas que no tienen.
Podemos ver que los partidos no andan bien con la ciudadanía y será fundamental el candidato para llegar a la posición deseada. Para diputados locales hay muchos; pero, con la pulverización del voto, alguien con cierto arraigo puede ganar de manera fácil, siempre y cuando no vaya acompañado por los mismos de siempre a los que nadie quiere ver ni quiere que participen, sólo que al parecer los partidos políticos no entienden. El PAN quiere a los mismos, siempre y cuando sean los compinches del presidente y su hermano, que dicen fue diputado federal y sólo él se cree su propaganda de que hizo algo por la ciudad, están en la ruina.
El PRI no ha definido con quién va y no la tiene nada fácil. En el pasado se fue en la elección hasta el cuarto lugar, y ahora con nueva dirigencia no deja de ser complicado, por lo que remontarlo sería un verdadero logro.
El PRD que tiene de dirigente a mi amiga Cristina Balderas la tiene en chino, pues el desprestigio de Graco, Elena y Gayosso no se ha olvidado; son el referente más vivo de corrupción que tiene la gente, a pesar de que el gobierno estatal sólo ha hecho el ridículo y no los ha podido meter al bote. Su única ventaja es la reaparición de Graco y Gayosso con un candidato a la Secretaría General de Morena, lo que podría darle una oportunidad al cambiarse de partido.
Morena está en medio de una encuesta y un pleito sin retorno. La definición de lo que suceda ahí va a ser importante, pues está arriba en las encuestas, que al parecer se están llevando a cabo, mientras otro grupo las impugna al mismo tiempo ante el Tribunal Electoral de la Federación para echarla abajo, por lo que, por el momento, vemos que los que se apuntan no tienen con qué; el juicio político de Graco se cayó por error de la Junta Política y de Gobierno, de la que salió una precandidata, y el actual es más conocido por su deshonestidad que por su nula eficiencia; y a los diputados federales no les vimos ni el polvo en tres años. Tienen la intención de voto más alta, pero un candidato con arraigo y conocimiento, con recursos puede ser el que les dé la vuelta.
Los demás van a dar la pelea. Matías Nazario está trabajando en su partido local para llegar a la alcaldía y tiene haciendo proselitismo ya más de un año; y así vemos a Urióstegui que, al parecer, coquetea con algunos partidos, y el propio Paco Santillán, quien también ya anda en el proceso. Hay muchos, el problema es que van a ser demasiados.
Los cuernavacenses estamos cansados de tan malos gobiernos, se necesitan nuevas caras y que cumplan con requisitos verdaderamente importantes como revisar su historia, su capacidad y qué han hecho o cómo han defendido a la ciudad en alguna ocasión; si fuera Flora Guerrero nadie dudaría que ha luchado por los árboles de la ciudad, pues tiene años trabajando por eso sin importar filiación partidista, sino que lo hace por convicción propia y todos la admiramos por ello.
Hay mucha gente que en esta ocasión quiere. El problema es que si no tienen experiencia se vuelven locos y les da el síndrome del ladrillo de inmediato.
Necesitamos un cuernavacense con prestigio, conocimiento, honestidad y eficiencia probada en cargos públicos. Ya no tenemos oportunidad de volvernos a equivocar porque la ciudad se está desmoronando; sólo con alguien que la quiera y que esté dispuesto o dispuesta a salvarla, sin importar su carrera, con la ayuda de todos podrá hacerlo. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com   /  Twitter: @teolavin

Sobre el autor

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TEODORO LAVÍN LEÓN
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