Cuernavaca.- La presión ciudadana rindió frutos en la zona norte de la capital. Tras las intensas protestas y bloqueos viales, los topes en la México-Cuernavaca son una realidad autorizada oficialmente para frenar el peligro mortal que viven los peatones.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) otorgó el permiso para colocar dos reductores de velocidad sobre la carretera federal México-Cuernavaca, justo a la altura del poblado de Buena Vista, tras las denuncias de los habitantes.
El acuerdo se logró después de una mesa de diálogo entre los representantes ciudadanos, personal de la SICT y la Coordinación General de Movilidad y Transporte, desactivando así las manifestaciones que paralizaron el norte de la ciudad.
Ubicación exacta de los nuevos reductores de velocidad
Según datos de la organización vecinal Colonias Unidas, los dispositivos de seguridad vial se colocarán de forma estratégica en el kilómetro 71+140 de la mencionada vía federal.
Los puntos críticos elegidos corresponden a las inmediaciones del Hotel GS y una tienda Oxxo, zonas que registran un cruce constante de peatones y que carecían de garantías de seguridad.
Diego Torres, vocero de los afectados, explicó que la urgencia nació por la alta velocidad con la que los automovilistas bajan por esta zona, ignorando por completo el paso de los ciudadanos.
Ayuntamiento de Cuernavaca deberá ejecutar la obra
El activista detalló que estos puntos sirven como accesos principales para los vecinos y conectan de forma directa con una institución educativa, lo que elevaba el riesgo para los estudiantes.
La autorización quedó asentada en un oficio oficial firmado por Óscar Rigoberto Coello Domínguez, delegado estatal de la SICT, quien confirmó que la dependencia federal no tiene objeciones.
A pesar de la luz verde federal, el documento aclara que la construcción física de los topes en la México-Cuernavaca le tocará exclusivamente al Ayuntamiento de Cuernavaca, que deberá liberar el presupuesto y personal para la obra.