1.
Publicó el periódico El País el 25 de febrero, que una investigación concluyó que Plácido Domingo acosó a 27 mujeres y que abusó en repetidas ocasiones del poder que le confería dirigir prestigiadas orquestas. Al cantante de ópera, educado en la “alta cultura”, no le quedó de otra más que pedir perdón, añadiendo que ninguna mujer debería sentirse así. Pero de su dicho llama más la atención la parte final, pues aseguró haber “crecido con esa experiencia”.
Y es que además de referirse a su supuesto aprendizaje, también alude a la educación machista que ha llevado a millones de hombres a sentirse con el derecho del cuerpo de las mujeres, ad libitum. Creen los señores que esto es “ligar” y se sienten seductores, cuando en realidad están viéndose ridículos.
“Bombshell” película de reciente estreno (“Escándalo” se llama en México), presenta la historia de tres comunicadoras de la cadena norteamericana Fox News, que fueron víctimas de lo mismo, hasta que se empoderaron -palabra de moda ya en desgaste- y lograron que fuera despedido.
2.
Caso aparte, pero no del todo, porque también se da en el ámbito de la cultura, es el de la mayoría de los museos de arte del mundo, en donde las narrativas de los montajes han descuidado la equidad de género, pues las mujeres aparecemos representadas más como objetos sexuales, que como profesionistas y casi siempre realizando labores maternales o del hogar, y en actitudes sumisas o dolorosas.
3.
Leo en la revista virtual Cuarto Poder, que las mujeres Zapatistas se unen contra los feminicidios. Que desde la zona Tzos Choj, en la comunidad de MORELOS Marez 17 de Noviembre, municipio de Altamirano, las zapatistas piden no rendirse, pues para ellas soñar con un país en el que no haya desaparecidas y mujeres asesinadas es posible. A decir del EZLN, en territorio zapatistas no hay mujeres violentadas. “Prende una luz en tu corazón y en tus pensamientos y no te la quedes, compártela cuando te sientas sola. Llévala a las presas, a las mujeres acosadas y violentadas. Ninguna mujer del mundo debe tener miedo”, añaden, Y ¿qué es eso sino un ejemplo de educación comunitaria con perspectiva de género, que por cierto se da hoy muchísimo en redes sociales, que son hoy las formas modernas de comunidad?
4.
Creo que una pedagogía de género en las escuelas. Urge que se les haga entender y valorar a niños y niñas el tema de la igualdad de derechos. Pero también es necesario que aprendan en libros, en novelas, en ensayos, en películas, en documentales y en los museos, de qué se trata ir modificando la cultura patriarcal en la que vivimos.
Hay que ponerlos a leer artículos como el de la revista de literatura “Anestesia”, que explica por qué hay que creer en la palabra de las mujeres, expresada en la literatura femenina: “Hemos construido el conocimiento creyendo en los saberes enseñados por los hombres desde la ciencia, la filosofía, la literatura, la política... no se nos ocurre ni siquiera que de ellos emana una perspectiva de su propio género. Damos por hecho su objetividad, su neutralidad: su humanidad universal... Por estas mismas razones hay que leer a las mujeres y creer en su palabra”, dicen.
5.
Afortunadamente hoy estamos lejos de aquellas “11 reglas para mantener a tu marido feliz,” publicadas en 1953: “Ten siempre lista la cena con su plato favorito, planéala con tiempo, / Luce hermosa, descansa 5 minutos antes para que te encuentre reluciente y fresca / Sé dulce e interesante / Arregla tu casa para que luzca impecable, / Hazlo sentir en el paraíso / Prepara a los niños -son sus pequeños tesoros- y él los querrá ver relucientes / Minimiza el ruido a la hora de su llegada -apaga la lavadora, secadora y aspiradora- e intenta que los niños estén callados / Procura verte feliz, escúchalo / Ponte en sus zapatos / No te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti, o si no llega en toda la noche. Trata de entender su mundo de compromisos. / Hazlo sentir a sus anchas, ofrécele un sillón cómodo y quitarle los zapatos.”
Sí, hoy nos da risa a muchas mujeres, pero todavía hay mucho que hacer. FIN.

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com