1.
La agenda de la Sala Manuel M. Ponce del Jardín Borda está completa y eso nos da mucho gusto. Presentaciones de libros, teatro, música, conferencias y talleres ocuparán la atención de los diversos públicos del arte y la cultura para lo que resta del años. Hay para todos los gustos, formaciones y edades.
Es verdad que la Secretaría de Turismo y Cultura no cuenta con los recursos para publicitar en los medios comerciales las diversas agendas de los espacios a su cargo, pero en la cartelera https://cartelera.morelos.gob.mx y en las páginas de Facebook asociadas se encuentra fácilmente la información de la oferta cultural del estado y a veces la de las instituciones privadas. Añadimos sin temor a exagerar, que que entre los afectos a estas cosas está volviendo el ánimo de la concurrencia al evento preferido en grupo, un poco como ocurría en tiempos de Martha Ketchum cuando era directora del Instituto de Cultura de Morelos.
Suele decir el Dr. Rodolfo Becerril cuando nos saludamos con mucho gusto todos, que somos una especie de familia o círculo endogámico, lo cual podría significar que las tertulias, que a veces sólo se asocian con la vida entre escritores de renombre no quedaron en el pasado y no son sólo para especialistas.
Para muestra basta un botón: la tertulia literaria organizada por Roxana Zubieta el viernes pasado en El Colorín -atrás de la Sala Ponce- sembró la semilla de la escritura entre noveles escribientes y revitalizó las ganas de compartir lecturas entre los más de 40 asistentes que volerán el 19 de julio a las 16 horas.
2.
Comparto con ustedes, queridos lectores, algo de información de lo que sucederá en el Jardín Borda en próximos días, no sin antes felicitar a Amigos de la Música de CUERNAVACA por estar cumpliendo 30 años y agradecerles que en honor de Shigeko Watson estemos pudiendo llevar a cabo brillantes recitales de piano. Este viernes 28 de junio nos acompañarán Juan Luis Prieto al violín y Santiago Piñeirúa al piano. No se lo pierda. Boletos a la venta en la entrada.
3.
Los lazos entre los países se fortalecen más si se da un sensible y continuo intercambio cultural. Entre México y Hungría existe una larga relación de nombres que conforman su historia del arte compartida. Pál Rosty de Barkócz y Gunther Gerzo son dos de los artistas húngaros que hicieron carrera en nuestro país. Rosty fue amigo del viajero Alexander von Humboldt -a quien se le atribuye lo de la eterna primavera morelense- y a él se le debe la primera fotografía del Jardín Borda, tomada tal vez en 1856. Gerzo fue artista de abstracciones hoy muy valoradas.
Nuestro querido amigo Adalberto Ríos Szalay, vinculado familiarmente con aquel país europeo, sabe mucho de esta historia y estará con nosotros inaugurando la muestra pictórica del Maestro Vilmos Szots, quien creó gran parte de sus coloridas figuraciones en nuestro país. El Excelentísimo Embajador de Hungría an México Iván Medvezcky y su esposa Ángela Fehervari cortarán el listón inaugural este 5 de julio a las 18 horas en la Sala Siqueiros del Borda.
4.
El Galeón de Manila o Nao de China fueron varias naves de madera no tan grandotas, que abrieron una ruta comercial entre Oriente y la Nueva España en el siglo XVI, estableciendo con ello un itinerario cultural que nos marca hasta la fecha.
Por lo que traían y llevaban esos barcos fuimos y somos barrocos con sabor a marfil, plata, sedas, joyería piel labrada, porcelana y otras variantes de la cerámica. La historia de los viajes que terminaban en el Puerto de Acapulco y traían al centro del país a lomo de mula los objetos para embarcar muchos de ellos de nuevo rumbo a Europa tiene sus ricos detalles y si usted quiere conocerlos, por favor acompáñenos a la Sala Ponce, a la presentación del segundo volumen de “El itinerario cultural del Galeón de Manila. Préstamos culturales entre México y Filipinas”, patrocinado por la Fundacion Rayuela, coordinado por el Dr. Juan Antonio Siller, el 12 de julio a las 18 horas. Nos cuenta Cecilia Haupt que los viajes duraron 250 años y que uno de ellos trajo la reja de tumbago (aleación de cobre y oro), de la Catedral de México, en 1730. FIN

María Helena González
helenagonzalezcultura@gmail.com