Con motivo del Centenario luctuoso del “Caudillo del Sur”, Jefe Máximo de la Revolución Mexicana, General Emiliano Zapata Salazar, el Presidente de México, licenciado Andrés Manuel López Obrador, se refirió a su promesa de regresarle a los mexicanos su historia, sus Símbolos Patrios, su cultura y su patriotismo.

 En principio está la educación. En la escuela debe existir la política de los educadores y de los directores de enseñar a reconocer y respetar la historia de México desde las diferentes etnias antes de la conquista española, el incluir en el Libro de Texto Gratuito las materias de Civismo e Historia Universal, lo que no se aprende en la casa, porque no lo saben ni sus padres, ya que a la mayoría de ellos tampoco se los enseñaron, pues esas materias están fuera de esos libros desde hace más de treinta años con Salinas de Gortari.

Si no se saben el Himno Mexicano, cómo se van a emocionar al escucharlo cuando los soldados hacen los Honores a la Bandera en la Plaza de Armas, cuando pasa el desfile del 20 de noviembre, en el que ignoran qué se festeja, qué es lo que van a respetar, al igual que el 15 y 16 de septiembre en que desfilan los soldados y se hace una fiesta el lunes más cercano. Y así están el 24 de febrero con honores a la Bandera, el 10 de abril, pues quién fue Zapata, 1º. De mayo Día del Trabajo o del 5 contra los franceses (el que festejan en Estados Unidos como si fuera la independencia de México) y muchos otros.

¿Por qué se llaman las calles: Morelos, Hidalgo, Guerrero, Matamoros, Lerdo de Tejada? ¿Quiénes son?.. Y así siguen las preguntas sin encontrar respuesta. No se conocen los nombres de los Héroes, ni sus cualidades o las razones por las cuales se les llama así, ya que en las escuelas el vocablo héroe fue cambiado por el de “personaje”, por eso Don José María Morelos y Pavón no es ningún héroe, pues el ex presidente Fox lo cambió a él y a todos los demás a ser simples personajes. Además de destruir el origen de nuestra historia con el Águila Mocha.  

Y se puede seguir con el comportamiento del mexicano frente a la sociedad, misma que, aun conociendo las reglas, no las respetan por la falta de autoridad en las escuelas, cuyos maestros la han perdido desde que la Secretaría de Educación Pública prohibió hacer honores a la Bandera cada lunes y no atreverse a reprobar a ningún alumno, aunque no aprenda nada.

Al igual que el agente de tránsito que no les enseña a cruzar la calle por las esquinas, ni le llaman la atención al caminan por el arroyo; que el agente sea atento con la ciudadanía y así esta va a respetar a las autoridades a base de saludos recíprocos. Que el automovilista le ofrezca el paso al peatón y que éste se lo agradezca con una sonrisa, también el peatón que va por la banqueta dé el paso a las damas y al llegar a su colonia salude a los vecinos como si fueran grandes conocidos.

Esperamos que ahora que llegue la Guardia Nacional a Cuernavaca, que sus miembros visiten a los comerciantes, se pongan a sus órdenes y de esa manera la gente les tendrá más confianza y se sentirá protegida, las autorizadas se familiarizarán con el pueblo y este les irá teniendo cada vez más respeto. Hoy en día, el que ve venir a un soldado o a un marino, se baja de la acera para dejarlos pasar, no sea que vengan de mal humor y la tomen contra la población.

Igual debe de suceder con las personas que se siente influyentes y llegan regañando a los burócratas al no recibir atención inmediata o viceversa, a los trabajadores de gobierno que se sienten más importantes que el mismo gobernador. Se puede llegar con una sonrisa y un por favor, al igual que la respuesta será atenta y servicial y/o el burócrata recibir al personaje con toda la atención, que lo haga sentir que están en igualdad de situaciones y nadie se siente mal, sino que ambos quedan agradablemente complacidos. 

Si la policía Ministerial se comporta amable con quien llega a levantar un acta, el buen trato con el quejoso le va a ayudar que el coraje y el miedo de verse involucrado desaparezca y en lugar de eso, adquiera la seguridad de que las autoridades van a ser todo lo posible para remediar su asunto, pondrá su carpeta (como ahora le dicen al folio o archivo), en el lugar que le toca y no hasta debajo de los demás por no haberle dado una propina o sea parte de la corrupción de la que todos nos queremos zafar.

De la misma manera el aprovecharse del cajero que le dio un billete de más y se piensa que no importa, porque los bancos ganan mucho dinero, sin pensar que ese billete se lo van a descontar al cajero y quizás hasta el trabajo pierda; al igual que el cajero que no le entregó el dinero completo y cuando le llega a reclamar hasta se niega el de haberlo atendido. En ambos casos debe de sobresalir la honestidad del ser humano y enseñar a nuestros hijos a saber comportarse y que no piensen que el robo y la corrupción son la respuesta para llevar una vida honesta, cuyo principio es la ética y la integridad.

En fin, que lo que la vida ofrece no se debe mal gastar, ya que lo que está al alcance de la mano es la honestidad, el respeto a sí mismo, al prójimo, el amor a la Patria, el cariño y orgullo hacia nuestro Lábaro Patrio, lo profundo de nuestro Himno Nacional Mexicano, los festejos de los Días Patrios, ya sean luctuosos o festivos pero siempre el día que toque y no el lunes más cercano. 

Y sobre todas las cosas, el conocimiento pleno de nuestra historia, los sucesos que se han mantenido en secreto para guardar que no se sepan las atrocidades que se hicieron contra nuestro País: el por qué la Conquista tuvo que victimizar a más de 200 mil indígenas mexicanos y traer sus enfermedades a México, o el robo de los vecinos del norte de más de la mitad de nuestro territorio o de las diversas invasiones que México sufrió ante el imperio francés o de la flota estadunidense en 1914, la vuelta a la esclavitud con Porfirio Díaz, las matanzas de chinos en México durante la revolución. Y así las injusticias hasta la fecha contra los indígenas, el fobaproa, la razón de la destrucción del ferrocarril, los robos y corrupciones de los últimos 30 años, etc…

Ahora lo importante es guardar una conducta respetuosa, ayudar al cumplimiento de la ley y sobre todo, cuidarnos de alguna intervención militar o económica que amenace la soberanía de nuestra Nación.

Va de cuento
Rafael Benabib
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