Armando llegó a su casa de los Patios de la Estación, donde nació desde hacía 23 años y después de saludar, su mamá le preguntó que cómo le había ido en la convención de La Antorcha Campesina en México porque los pulman te dejan en Taxqueña y todavía tienes que caminar como 10 cuadras pá llegar a las oficinas.

“No má, sólo votaron por los viejos, los que manejan todo desde hace años y nos traen con puras promesas. P’a decirte que nombraron a don Joaquín, que ya lleva dos años en el poder y a los demás nos traen engañados”. “¿Ya comiste hijo? No, ni hambre tengo. “Ya ves hijo, si me hubieras dejado que te acompañara si te hubieran dado el puesto que te prometieron”, “Papá, eso me lo tengo que ganar yo con la gente. Ora que vengan por nosotros le voy a decir a la tropa que ya no vamos, pues con 200 pesos y un paraguas nos traen de aquí para alla y para qué, pues que nos preparemos porque mañana llega López Obrador a Morelos y hay que hacer otro plantón y mucho ruido para quien sabe que terreno y una casa y aunque nos den 300 y dos mugrosas tortas. Los demás ni saben para que nos trajeron.”.

“Y qué más se trató”, preguntó el papá. ”Nada más el líder de La Antorcha Campesina del Estado de México, Juan Carlos Torres, como vocero del resto de los líderes estatales anunció que nuestra organización ha enviado la petición al Instituto Nacional Electoral (INE) para que en 2021 estemos registrados como partido político y así formar parte de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, aunque sea con el nombramiento de plurinominal dentro del PRI”, comentó el líder del Estado de México al recibir los aplausos de los presentes de la convención anual. Como si fuera una fiesta”.

¿Por qué no formar un partido político separado del PRI y que se llame Antorcha Campesina?, preguntó uno de los delegados al obtener la palabra y no le hicieron caso y el líder Juan Carlos Torres presentó al señor Aquiles Córdova Morán, “quien fue en 1974 el líder principal en la formación de La Antorcha Campesina, el que con un grupo de campesinos de Tecomplán, Estado de Puebla, formó dicha agrupación para la lucha social de la gente del campo. Pocos personajes de la historia reciente de México se han entregado con tanta valentía y congruencia a la defensa del campesino”, a lo cual don Aquiles agradeció con una reverencia en la mesa de honor. 

Al pasar al atril, Don Aquiles volvió a recibir otra calurosa andanada de aplausos de los presentes, comenzando a decir que hay que defender a nuestro partido el Revolucionario Institucional para recuperar el poder, porque el gobierno que está ahora nos ha quitado toda la ayuda que ustedes recibían, no ha cumplido con su palabra de darnos tierras, animales y sembradíos, les quita el agua a los morelenses y a los de Chihuahua nada más para regalárselos a los gringos, ya no podemos sembrar amapola ni mariguana que tan buen dinero nos dejaba a lo que yo me opuse y hasta me corrieron de la mesa directiva para repartirse el poco dinero que había dejado el anterior gobierno.

“Y p’a qué queremos ese terreno y esos animales, si nunca hemos vivido en el campo o nos van a hacer terratenientes, cuando apenas nos alcanza lo que ganan tu hermana y tú en la panadería. Por más que te prometen nunca te han dado un puesto de líder para entrar al gobierno donde el líder sí que se hizo de lana a costa de andarlos acarreando de un lugar a otro en sus camiones de lujo y sus equipos profesionales de sonido para que todo el mundo se entere de lo que están haciendo”.

“Debían de ver a la pobre gente con sus niños en brazos, a las señoras mayores que apenas pueden caminar, que ahí van porque 200 pesos les da de comer por toda la semana; los paragüas son para si nos llueve en el camino no dejen de caminar y continuar haciendo ruido”, les contó Armando mientras comía automáticamente lo que la mamá le había servido.

“Déjame contarte de cuando tu mamá y yo íbamos a las marchas con la Antorcha  Campesina de que tú tenías 3 años, llegaron por nosotros para marchar contra los panistas que nos querían quitar el poder, nos dejarían de dar las tortas y tendríamos que caminar hasta donde vivíamos. Además ya no nos iban a poder dar para nuestra casa.

“Tu madre se emocionó y recibió las tortas y los refrescos y estuve a punto de devolverlos y regañar a tu mamá cuando le dije que yo ya estaba pagando la casa que ellos me prometieron ayudarme por medio del Ayuntamiento, hasta que me vinieron a cobrar el préstamo del banco porque ni ellos ni el municipio lo quisieron pagar y yo les tuve que firmar papeles para pagarles como antes. Me prometieron un puesto en el gobierno estatal pero nunca me lo dieron y continué trabajando como velador en la fábrica de Textiles Morelos. Desde aquel día, aunque llegaron por nosotros en varias ocasiones, nunca fuimos a otra marcha.”

“Pues que pena que no te ofrecieron nada porque mucha de la gente que trabajaba ahí, sacaron algo de dinero para comprar flotillas de camiones de carga, autobuses foráneos en toda la república, son dueños de hoteles, tienen un montón de pipas para el gas, la gasolina y todo tipo de combustible. Y además gasolineras en todo el País y dinero pa’ aventar pa’rriba”, expresó la mamá en son de burla.

“Con la  llegada del licenciado Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México se acabó el dinero para que siguiera explotando y engañando a la gente pobre la Antorcha Campesina, aunque la quieran patrocinar los antiguos dirigentes, los expresidentes, las compañías locales y extranjeras que se vieron afectadas económicamente al tener que pagar impuestos y dejar de recibir devoluciones de dinero por parte de la Secretaria de Hacienda y todo eso porque no quisiste que te acompañara tu papá a México a la reunión del día de hoy y te consiguiera algo.”

“no mamá, yo me quiero desenvolver solo, esta ya es otra época. En caso de que sea llamado por la organización sería para buscar otros fines que no sean políticas agresivas contra todos los que no estén con el partido, sino buscar el beneficio de nuestro grupo a través de centros de trabajo, como pequeñas papelerías, taquerías y con los préstamos a la palabra que están dando en las oficinas del Bienestar del gobierno por 25 mil pesos a pagar en tres años.”

Tu hijo tiene razón déjalo que haga lo que quiera. Por ahora que termine su carrera y que siga chambeando como hasta hoy. Él quiere trabajar en el taller mecánico y ahí va a practicar lo que necesita para su carrera y el taller que pensamos abrir entre los dos.

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com