Un menor de seis años de edad sufrió la amputación de tres dedos de la mano izquierda luego de que le estallara un artefacto pirotécnico mientras se encontraba en su domicilio, en un hecho ocurrido durante la temporada decembrina en el estado de Chihuahua.
De acuerdo con el reporte oficial, elementos de la Agencia Estatal de Investigación acudieron al Hospital General de Parral para dar seguimiento al ingreso del menor, quien presentaba la pérdida de los dedos medio, anular y meñique, tras la explosión de una llamada “palomita”, pirotecnia comúnmente comercializada en tiendas.
Según el testimonio de la madre, el incidente ocurrió el pasado viernes alrededor de las 9:30 horas, cuando ella alimentaba a su bebé de dos meses y observó que su hijo mayor manipulaba el artefacto. Minutos después escuchó una fuerte explosión y los gritos del niño, al percatarse de que el petardo le había estallado en la mano.
De inmediato solicitó ayuda a su esposo para trasladar al menor al hospital, donde personal médico notificó a las autoridades debido a la gravedad de las lesiones.
Ante este caso, tanto la Agencia Estatal de Investigación como la Fiscalía General del Estado reiteraron el llamado a padres y tutores para evitar que los menores tengan acceso a productos explosivos, ya que pueden provocar lesiones permanentes o incluso poner en riesgo la vida.
Especialistas en salud advierten que durante los meses de diciembre y enero se registra un aumento significativo de quemaduras por pirotecnia, siendo los niños uno de los sectores más vulnerables. En algunas regiones del país, hasta el 60% de las quemaduras infantiles durante esta temporada están relacionadas con el uso de fuegos artificiales.
Hospitales regionales han reportado que, en estas fechas, los casos pediátricos por quemaduras aumentan hasta un 30%, muchas de ellas asociadas directamente a pirotecnia. A nivel nacional, registros hospitalarios señalan más de 11 mil quemaduras en niños, principalmente en menores de cinco años.
Además, las lesiones causadas por pirotecnia presentan una mayor tasa de mortalidad en comparación con otras causas de quemaduras, con un promedio de 1.6% dentro del total de casos atendidos en hospitales públicos.
Las autoridades reiteraron que ningún artefacto pirotécnico es seguro en manos de menores, por lo que exhortaron a extremar precauciones y priorizar la prevención durante las celebraciones.
