Cuernavaca.- El alcalde José Luis Urióstegui Salgado evitó asumir la responsabilidad directa por el funcionamiento y las sanciones a los bares cerca de la UAEM, tras los recientes conatos de violencia registrados en el corredor académico de Avenida Universidad.
A pesar de encabezar la máxima autoridad del municipio, el edil capitalino afirmó que la regulación y aplicación de castigos a estos establecimientos no depende de sus decisiones personales.
En su lugar, sostuvo que el control administrativo recae exclusivamente en los señalamientos e inspecciones que realizan las dependencias internas del propio Ayuntamiento de Cuernavaca.
El conflicto en La Estancia y las omisiones municipales
El pronunciamiento de la autoridad surge luego de que se registrara una violenta riña entre jóvenes dentro del establecimiento denominado La Estancia, situado sobre Avenida Universidad.
Urióstegui Salgado reconoció públicamente que dicho negocio ya había sido clausurado con anterioridad por trabajar fuera de los horarios permitidos y carecer de licencias para horas extras.
A pesar de no haber regularizado su situación normativa, el negocio volvió a ser reinaugurado y opera de forma continua en una zona de alta presencia estudiantil.
La reapertura de este giro nocturno, sumada a la recurrencia de pleitos en la vía pública, encendió las alarmas entre la comunidad escolar de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Deslinde de autoridades y señalamientos internos
Ante los reclamos ciudadanos por la falta de contención a los bares cerca de la UAEM, el presidente municipal justificó la inacción argumentando un reparto de competencias técnicas.
Explicó que la Dirección de Normatividad, perteneciente a la Secretaría del Ayuntamiento, es el área competente para instaurar procedimientos e imponer clausuras.
Asimismo, indicó que la Dirección de Licencias, adscrita a la Secretaría de Desarrollo Económico, debe verificar la vigencia de los permisos otorgados a los comercios.
Por ello, el edil rechazó que la permanencia de antros o giros negros en los alrededores de la máxima casa de estudios responda a una indicación directa de su oficina.
Exhorto del Gobierno del Estado y postura del edil
Esta postura contrasta de manera directa con las recomendaciones emitidas previamente por el Gobierno del Estado de Morelos hacia las autoridades municipales.
Debido a los episodios delictivos que han afectado a los estudiantes, el ejecutivo estatal solicitó formalmente al municipio no permitir la operación de giros negros en el perímetro universitario.
Sin embargo, Urióstegui declinó aplicar una prohibición generalizada en la zona e insistió en que el cumplimiento de la norma debe seguir los cauces burocráticos habituales.
Finalmente, el munícipe argumentó que el consumo de bebidas alcohólicas es una decisión libre de los jóvenes, aunque admitió que la supervisión de los locales sigue a cargo del municipio.
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