compartir en:

Cuernavaca, Morelos.- Dentro de la capital del estado de Morelos se encuentra unos de los poblado más antiguos en su conformación, conocido como Chamilpa, al norte la ciudad, es uno de los 12 pueblos que integran al municipio de Cuernavaca.

 Su nombre proviene del náhuatl, “Chiamilpan”, “Chia”: semilla en la cual hasta hace unos años se han descubierto diferentes beneficios y “Pan”: que se traduce por, sobre, encima; lo que dio por significado “La milpa donde se siembra la chia”.

 Este lugar ubicado al norte de la capital, posee diferentes atractivos, tales como el Templo de San Lorenzo Mártir, el cual data su construcción del siglo XVI, donde se ubicaba hasta 1986 el Santo Cementerio, que fue el camposanto del pueblo ubicado en el atrio de la Iglesia.

La fiesta patronal de San Lorenzo en Chamilpa es una de las más tradicionales de la entidad, esta se celebra cada 10 de agosto. Para llevar a cabo esta fiesta, el pueblo se organiza y se prepara desde el primer día de ese mes, donde participan los habitantes oriundos del lugar y visitantes de otros poblados.

De acuerdo a los lugareños, en este lugar se tiene la tradición de “Los mayordomos”, los cuales son pobladores de Chamilpa que tienen el honor de mantener la imagen de San Lorenzo en su hogar durante un año. 

Los mayordomos tienen la obligación de crear y decorar un altar con flores, ceras y veladoras en un lugar de su casa, especialmente dedicado a San Lorenzo. Cada mes se invita a la gente del pueblo a la casa del mayordomo para rezarle un rosario al patrón del pueblo (San Lorenzo).

 Los habitantes comentan que generalmente después de celebrar el rosario, la mayordoma, como acto de hospitalidad, invita a los asistentes y gente que acudió al rezo, un café o té, acompañado de un pan.

 Días antes del carnaval cada mayordomo recibe la ayuda de un seleccionado grupo de hombres a los que se les conoce como “acompañantes”; la esposa del mayordomo también recibe ayuda de las parejas de los acompañantes.

 El día 10 de agosto, después de la misa de la una de la tarde, la gente que acudió a la celebración religiosa, va en procesión a la casa del mayordomo, éste y sus acompañantes ya han preparado las mesas y sillas en el patio de su casa o bien en la calle que es cerrada para recibir la gente.

Por: Guillermo Tapia
[email protected]