Ir al contenido principal

Son con­ta­das las cosas que tiene la extraña habi­li­dad de poner de acuerdo, ya no diga­mos a dos per­so­nas, sino a un país entero. El fút­bol es una de esas cosas. Lo mismo el vecino que nunca ve un par­tido, el señor que jura que cual­quier tiempo pasado fue mejor, el fifas que se sabe los nom­bres de todos los juga­do­res por­qué se la pasa jugando EA FC o el que no sabe ni que es fuera de lugar pero en época mun­dia­lista se vuelve el Jorge Val­dano del aná­li­sis en redes y bares. Hoy México vuelve a vivir uno de esos momen­tos.

Por­que sí, des­pués de 40 años, la Selec­ción Nacio­nal vol­vió a ganar un par­tido de eli­mi­na­ción directa en una Copa del Mundo. La última vez había sido en 1986, tam­bién con nues­tro país como anfi­trión. En fút­bol no hay coin­ci­den­cias (menos cuando juega Messi) o ¿cómo era?

Por si fuera poco, este equipo acu­mula cua­tro vic­to­rias con­se­cu­ti­vas sin reci­bir gol, una marca que sola­mente habían con­se­guido ante­rior­mente selec­cio­nes que ter­mi­na­ron dejando hue­lla en la his­to­ria de los mun­dia­les: Ita­lia en 1990, Bra­sil en 1994, España en 2010 y Ale­ma­nia en 2014. No garan­tiza abso­lu­ta­mente nada, pero la esta­dís­tica es la esta­dís­tica.

No cabe duda de que esta selec­ción ilu­siona. Lle­ga­mos, por fin, al tan ansiado quinto par­tido... aun­que ahora ese quinto par­tido sea el de octa­vos de final gra­cias al nuevo for­mato del Mun­dial. Una iro­nía muy mexi­cana. Durante déca­das nos acos­tum­bra­mos a jugar esa ins­tan­cia de manera con­se­cu­tiva, desde Esta­dos Uni­dos 1994 hasta Rusia 2018, para des­pués topar­nos siem­pre con la misma pared. Hoy la his­to­ria nos puso ya en el famoso quinto par­tido, pero sigue fal­tando un paso para los anhe­la­dos cuar­tos de final.

Ahora viene la ver­da­dera prueba.

Ingla­te­rra se inter­pone en ese camino hacia la ins­tan­cia que México úni­ca­mente ha dis­pu­tado cuando ha orga­ni­zado la Copa del Mundo: en 1970 y en 1986. Del otro lado estará una poten­cia, sí, pero tam­poco un mons­truo inven­ci­ble. Ahí está el sufrido par­tido que tuvie­ron con­tra Congo en die­ci­sei­sa­vos para demos­trar que tam­bién san­gran, tam­bién se equi­vo­can y tam­bién sien­ten pre­sión.

¿Se les puede ganar? Claro que sí.

Si algo nos ha ense­ñado la Selec­ción Mexi­cana es que suele cre­cer cuando enfrente tiene a los gigan­tes. Ahí están los par­ti­dos memo­ra­bles con­tra Ale­ma­nia, Fran­cia, Ita­lia o incluso Bra­sil, donde más de una vez México ha com­pe­tido de tú a tú. Lo com­pli­cado, para­dó­ji­ca­mente, casi siem­pre ha sido dar el siguiente paso. “Juga­mos como nunca, per­di­mos como siem­pre”.

Bueno, en medio de toda esta eufo­ria apa­re­ció una frase que, sin pedir per­miso, se adueñó de las redes socia­les: “¿Y si sí’?”.

Pocas veces una frase tan corta había resu­mido tan bien el estado de ánimo de millo­nes de mexi­ca­nos. Ya no es el clá­sico “Sí se puede”, que durante años sonó más como un acto de fe que como una posi­bi­li­dad real. El “¿Y si sí?” es dis­tinto. No pre­sume, no garan­tiza, no vende humo. Sim­ple­mente abre la puerta a la espe­ranza.

Es la duda más bonita que puede tener un afi­cio­nado.

Por­que, acep­té­moslo, hace ape­nas unas sema­nas muchos fir­ma­ban que con tra­ba­jos pasa­rían la fase de gru­pos. Hoy la con­ver­sa­ción cam­bió. Nadie se ríe cuando alguien dice que México puede eli­mi­nar a Ingla­te­rra. Al con­tra­rio, la res­puesta suele ser otra pre­gunta: “¿Y si sí?”.

¿Será el “¿Y si sí?” la frase que mande al retiro al viejo “Sí se puede”? Quién sabe. Eso depen­derá de lo que ocu­rra el pró­ximo domingo. Si México logra meterse entre los ocho mejo­res del mundo, pro­ba­ble­mente esta­re­mos pre­sen­ciando el naci­miento de una de esas expre­sio­nes que ter­mi­nan for­mando parte de la memo­ria colec­tiva.

Mien­tras tanto, con­viene dis­fru­tar el momento... pero con los pies en la tie­rra. Por­que toda­vía no se ha ganado nada. La ilu­sión está ple­na­mente jus­ti­fi­cada, el entu­siasmo tam­bién, pero el exceso de con­fianza nunca ha metido un gol.

No está de más decir que esto es a título per­so­nal.

Fuera de con­texto: El ajuste a la tarifa del trans­porte público era una deci­sión que difí­cil­mente podía seguir pos­ter­gán­dose. Lo posi­tivo es que llegó acom­pa­ñado del Pase Olin, que garan­ti­zará gra­tui­dad a estu­dian­tes de la UAEM, Upe­mor, Tec de Zaca­te­pec y Tec de Cuautla, ade­más de man­te­ner sin aumento la tarifa para las per­so­nas adul­tas mayo­res. La moder­ni­za­ción del ser­vi­cio será gra­dual, pero hay moti­vos para con­fiar en que este paso venga acom­pa­ñado de un mejor trans­porte para los more­len­ses.

6x6: Hace algu­nas sema­nas, The Under­ta­ker encen­dió las redes socia­les cuando, durante una con­ver­sa­ción con Rey Mys­te­rio en su pod­cast, el enmas­ca­rado men­cionó al Con­sejo Mun­dial de Lucha Libre. La res­puesta del “Hom­bre Muerto” fue un seco “¿Quién?”, con un des­dén que muchos inter­pre­ta­ron como deli­be­rado. Para la afi­ción de la “seria y esta­ble”, aque­llo fue un insulto a la pro­mo­tora de lucha libre más anti­gua del mundo.

Pen­sar que fue una sim­ple ocu­rren­cia sería inge­nuo. La gue­rra entre WWE/AAA y el Con­sejo ya está decla­rada, y el comen­ta­rio de quien hoy par­ti­cipa en el pro­yecto de la Tres Veces Este­lar parece un men­saje. Desde que WWE desem­barcó de lleno en el mer­cado mexi­cano era cues­tión de tiempo para que bus­cara com­pe­tir de frente con el CMLL.

Como sea, el tiro está can­tado. WWE anun­ció que, des­pués de 15 años, regre­sará a México para gra­bar Smack­Down el 11 de sep­tiem­bre y Raw el 14, con Tri­ple­ma­nia 34 el domingo 13. ‘Casual­mente’ esto ocu­rrirá el fin de semana pre­vio al 93 Ani­ver­sa­rio del CMLL. Para aña­dirle más leña al fuego, los bole­tos de todos los even­tos salie­ron a la venta el mismo día, poniendo en aprie­tos a quie­nes tenían pen­sado asis­tir a más de uno.

Por más que ala­be­mos la subida de cali­dad de AAA, no hay que olvi­dar que detrás está un depre­da­dor insa­cia­ble: una empresa que his­tó­ri­ca­mente ha aspi­rado al mono­po­lio de la indus­tria y que, si encuen­tra la opor­tu­ni­dad, no dudará en devo­rar a quien se inter­ponga. Ojalá el CMLL no se duerma en sus lau­re­les ni se con­fíe del exce­lente tra­bajo rea­li­zado en los últi­mos años, por­que los esfuer­zos por asfi­xiarlo ape­nas comien­zan. Al final de cuen­tas, es la empresa que más ha defen­dido a la lucha libre como parte de nues­tra iden­ti­dad.

¡Salu­dos!

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

picture-24480-1656161786.jpg
Omar Arizmendi Hernández
Ver biografía