A Título Personal: El instituto de pensiones

Omar Arizmendi Hernández
A TITULO PERSONAL

Vol­ve­mos a la pro­gra­ma­ción habi­tual. Des­pués de varias sema­nas hablando del Mun­dial, de los goles, las sor­pre­sas y hasta de las ayu­das a Argen­tina, toca guar­dar el balón por un momento y regre­sar a la polí­tica, por­que en More­los hubo un par­tido que algu­nos qui­sie­ron ganar... inven­tando el mar­ca­dor.

En los últi­mos días se desató una ola de rumo­res sobre una supuesta reforma al sis­tema de pen­sio­nes que, según decían algu­nos, ya estaba plan­chada, apro­bada y lista para afec­tar los dere­chos de miles de tra­ba­ja­do­res. Bastó que el chisme aga­rrara vuelo en redes socia­les para que apa­re­cie­ran los de siem­pre: esos per­so­na­jes que con­vier­ten cual­quier tema en ban­dera polí­tica, aun­que no ten­gan un solo docu­mento que res­palde lo que dicen. Lo impor­tante no era infor­mar; lo impor­tante era gene­rar caos.

Afor­tu­na­da­mente, la rea­li­dad ter­minó alcan­zando al rumor. Tanto el Gobierno del Estado como el Con­greso salie­ron a des­men­tir que exis­tiera una ini­cia­tiva pre­sen­tada for­mal­mente o que hubiera una apro­ba­ción en ‘fast track’. Las cosas por su nom­bre: una cosa es dis­cu­tir una pro­puesta y otra muy dis­tinta hacer creer que ya se tomó una deci­sión que ni siquiera existe.

Y aquí vale la pena hacer una pausa. En tiem­pos donde un men­saje de What­sApp parece tener más cre­di­bi­li­dad que un comu­ni­cado ofi­cial, todos tene­mos una res­pon­sa­bi­li­dad. No pode­mos reac­cio­nar úni­ca­mente por lo que nos apa­rece en el telé­fono. Veri­fi­car, com­pa­rar fuen­tes y pre­gun­tar­nos si lo que esta­mos leyendo tiene sus­tento debe­ría con­ver­tirse en una cos­tum­bre. Por­que cuando la men­tira se com­parte miles de veces, el daño ya está hecho, aun­que des­pués lle­gue la ver­dad.

Lo preo­cu­pante es que hay quie­nes viven de eso. De sem­brar incer­ti­dum­bre, de pren­der la mecha y luego apa­re­cer como los supues­tos sal­va­do­res. Lle­van agua a su molino uti­li­zando el miedo de la gente para ali­men­tar inte­re­ses per­so­na­les o polí­ti­cos. Y eso, ade­más de irres­pon­sa­ble, ter­mina per­ju­di­cando jus­ta­mente a quie­nes dicen defen­der.

Ahora bien, tam­poco hay que caer en el otro extremo. Que esta infor­ma­ción haya sido falsa no sig­ni­fica que el pro­blema de las pen­sio­nes no exista. Al con­tra­rio. El sis­tema pen­sio­na­rio de More­los enfrenta desde hace años un enorme reto finan­ciero que nin­gún gobierno había que­rido enfren­tar de fondo. Hacer como que no pasa nada solo agra­va­ría el pro­blema y ter­mi­na­ría afec­tando a las futu­ras gene­ra­cio­nes.

Por eso resulta posi­tivo que el Gobierno del Estado haya abierto la puerta al diá­logo. Como lo ha expre­sado la Gober­na­dora Mar­ga­rita Gon­zá­lez Sara­via, cual­quier pro­puesta deberá cons­truirse mediante el con­senso con las y los tra­ba­ja­do­res, escu­chando todas las voces y res­pe­tando ple­na­mente los dere­chos adqui­ri­dos. No se trata de dejar desam­pa­rada a la gente ni de qui­tarle lo que le corres­ponde; se trata de encon­trar una solu­ción res­pon­sa­ble para un pro­blema que ya no admite más apla­za­mien­tos.

La pro­pia Pre­si­denta Clau­dia Shein­baum ha impul­sado a nivel nacio­nal medi­das para corre­gir las enor­mes desi­gual­da­des que exis­tían en algu­nos esque­mas de pen­sio­nes, donde había casos ver­da­de­ra­mente ofen­si­vos mien­tras millo­nes de tra­ba­ja­do­res reci­bían mucho menos. Eso demues­tra que revi­sar el sis­tema pen­sio­na­rio no es sinó­nimo de per­ju­di­car a los tra­ba­ja­do­res; es asu­mir la res­pon­sa­bi­li­dad de hacerlo más justo y sos­te­ni­ble por­qué en cues­tión de pen­sio­nes esta­mos lle­gando a un punto donde ya no hay dinero que alcance.

Ojalá que esta expe­rien­cia nos deje una lec­ción. Menos rumo­res y más infor­ma­ción. Menos opor­tu­nismo y más res­pon­sa­bi­li­dad. Los gran­des pro­ble­mas no se resuel­ven con cam­pa­ñas de miedo ni con desin­for­ma­ción, sino con diá­logo, acuer­dos y volun­tad polí­tica. Si More­los logra cons­truir una solu­ción de la mano de sus tra­ba­ja­do­res, no solo estará aten­diendo una deuda his­tó­rica, sino demos­trando que gober­nar tam­bién sig­ni­fica atre­verse a resol­ver los temas que durante años nadie quiso tocar.

No está de más decir que esto es a título per­so­nal.

Fuera de con­texto: ‘Juga­mos como nunca y per­di­mos como siem­pre’. Esa mal­dita frase vol­vió a hacerse rea­li­dad. México tuvo una opor­tu­ni­dad inme­jo­ra­ble para meterse entre los ocho mejo­res del mundo, pero otra vez los cam­bios ter­mi­na­ron pesando más que el buen fut­bol y las ganas. Ni modo, toca dis­fru­tar la final del domingo entre España y una Argen­tina que, para muchos, ha tenido más de un guiño arbi­tral. Gane quien gane, los madri­dis­tas ya per­die­ron.

6x6: Sep­tiem­bre ya está a la vuelta de la esquina y eso sig­ni­fica que se acerca la gran fiesta del CMLL. El 2026 ha sido otro gran año para la empresa: are­nas lle­nas y muy bue­nas luchas. El único pero es que toda­vía no apa­rece esa riva­li­dad que nos lleve a una lucha de apues­tas que real­mente nos emo­cione.

En últi­mas fechas, Mís­tico y Sobe­rano Jr. se han estado dando con todo en dife­ren­tes are­nas del país. Un duelo de más­ca­ras entre ellos lle­na­ría la Arena México varias veces. Pero no nos haga­mos ilu­sio­nes, ver caer una de esas tapas es impo­si­ble en la actua­li­dad. Son dos de los acti­vos más valio­sos del Con­sejo y no parece que vayan a arries­gar a sus figu­ras así de fácil. Ade­más, siendo sin­ce­ros, a esta riva­li­dad toda­vía le falta ese odio, drama y ten­sión que sí gene­ra­ron Los Gran­des Ame­ri­ca­nos.

Segu­ra­mente los cam­peo­na­tos vol­ve­rán a tener pro­ta­go­nismo, aun­que un cin­tu­rón no alcanza para ven­der un Ani­ver­sa­rio. A veces parece que ni a los pro­pios cam­peo­nes les importa tanto. Ahí tene­mos al Hechi­cero: dio un luchón y le ganó el Cam­peo­nato Mun­dial Com­pleto a Clau­dio Cas­tag­noli, pero hoy el título máximo de la empresa está prác­ti­ca­mente guar­dado en un cajón.

Todo apunta a que el CMLL apli­cará ‘la vieja con­fia­ble’: una ruleta de la muerte, pare­jas increí­bles o algún for­mato impro­vi­sado, for­zando una lucha de apues­tas entre lucha­do­res que ni siquiera tie­nen riva­li­dad y que no gene­ran ‘calor’, como dice Kon­nan.

El tiempo se acaba y la afi­ción quiere un ani­ver­sa­rio que real­mente se sienta como tal. AAA dejó la vara alta con La Noche de los Gran­des y ahora le toca res­pon­der al Con­sejo. Ojalá no quede solo en un duelo de cabe­lle­ras entre Dra­gón Rojo Jr. y Bár­baro Caver­na­rio, que hoy por hoy es la única lucha que ha ido tomando forma.

¡Salu­dos!

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

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