Ir al contenido principal

A ver, a ver! Antes de que algu­nos sal­gan corriendo a escon­der el pasa­porte y com­pren la idea de que ahora resulta que nues­tros pai­sa­nos tie­nen que esco­ger entre México y el país donde hicie­ron su vida, vamos a poner las cosas en cris­tiano. El Senado aprobó esta semana una reforma cons­ti­tu­cio­nal para que quie­nes quie­ran la Pre­si­den­cia de México, alguna guber­na­tura, o la Jefa­tura de Gobierno de la Ciu­dad de México, ten­gan úni­ca­mente la nacio­na­li­dad mexi­cana. Si tie­nen otra, debe­rán renun­ciar a ella antes de bus­car el cargo. ¿Y qué sig­ni­fica esto? Pues exac­ta­mente eso: la res­tric­ción es para quie­nes quie­ran ocu­par los car­gos eje­cu­ti­vos más impor­tan­tes del país y de los esta­dos; nada más en esos supues­tos aplica, punto. Así que nues­tras y nues­tros her­ma­nos migran­tes pue­den estar tran­qui­los por­que no se van a piso­tear sus dere­chos y podrán con­ser­var su doble nacio­na­li­dad. La reforma lo que plan­tea es que, si algún día quie­ren ponerse al frente de la Pre­si­den­cia de la Repú­blica, de una guber­na­tura o de la Jefa­tura de Gobierno, enton­ces ten­drán que que­darse sola­mente con la nacio­na­li­dad mexi­cana. ¿Y enton­ces cuál es el pro­blema? La neta nin­guno, pero entre la opo­si­ción y muchos des­pis­ta­dos se les hizo fácil hablar sin saber y decir que se tra­taba de un atro­pe­llo para los dere­chos adqui­ri­dos por las per­so­nas con doble nacio­na­li­dad. Es una inter­pre­ta­ción que merece dis­cu­tirse, pero tam­poco hay que revol­ver la gim­na­sia con la mag­ne­sia: la reforma no eli­mina la doble nacio­na­li­dad para la pobla­ción mexi­cana en gene­ral. De hecho, hasta la pro­pia Pre­si­denta Clau­dia Shein­baum ha expli­cado el asunto en tér­mi­nos bas­tante sen­ci­llos: quien enca­bece el Eje­cu­tivo mexi­cano debe tener una sola ban­dera y un solo pue­blo al cual repre­sen­tar. Bueno, ¿y en qué se supone que bene­fi­cia esta medida? La lógica de la reforma es bas­tante clara: si vas a tener en tus manos la con­duc­ción del País o de un Estado, no debe­ría exis­tir la posi­bi­li­dad de que durante el ejer­ci­cio del cargo invo­ques otra nacio­na­li­dad, uti­li­ces docu­men­tos expe­di­dos por otro país, ejer­zas dere­chos polí­ti­cos deri­va­dos de otra ciu­da­da­nía o bus­ques pro­tec­ción diplo­má­tica de otro Estado, incluso, hasta por razo­nes inter­ven­cio­nis­tas. Eso no sig­ni­fica que tener dos nacio­na­li­da­des con­vierta auto­má­ti­ca­mente a alguien en des­leal a México. Ahí tam­bién hay que ser serios. Tener otro pasa­porte no borra las raí­ces, el cariño ni la his­to­ria de millo­nes de mexi­ca­nos que tuvie­ron que irse a bus­car opor­tu­ni­da­des y que, ade­más, sos­tie­nen a sus fami­lias y apor­tan muchí­simo al país. El debate, enton­ces, no debe­ría recaer en nues­tras y nues­tros migran­tes o las per­so­nas con doble nacio­na­li­dad. El debate es si quie­nes aspi­ran a ocu­par la pre­si­den­cia, una guber­na­tura o la Jefa­tura de Gobierno deben asu­mir que su única nacio­na­li­dad y vín­culo polí­tico será con México. Así que antes de com­prar cual­quier grito de ‘¡ya les qui­ta­ron dere­chos!’, vale la pena leer qué se aprobó real­mente. Por­que una cosa es defen­der a nues­tros pai­sa­nos y otra muy dis­tinta es hacer polí­tica con una reforma que, por ahora, habla de quién puede gober­nar México, no de quién puede seguir siendo mexi­cano. No está de más decir que esto es a título per­so­nal. Fuera de con­texto: Ya están las desig­na­cio­nes de Morena rumbo al 2027 y, como en toda encuesta, hubo gana­do­res, caras lar­gas, berrin­ches y una que otra lágrima. Nor­mal, cuando los resul­ta­dos no te favo­re­cen, hasta el dulce sabe amargo. Ahora viene lo com­pli­cado: res­ta­ble­cer la uni­dad, sumar a los incon­for­mes y man­te­ner la alianza. Por­que mien­tras Morena aco­moda la casa, el PT parece más dis­puesto a poner su maleta en la puerta.

Habrá que ver si al final hay recon­ci­lia­ción… o cada quien aga­rra su camino. 6x6: Tras cua­tro déca­das de carrera, Blue Demon Jr. Ini­ció su gira de des­pe­dida de los encor­da­dos. En sus pri­me­ras fechas ha reu­nido a muchos de los mejo­res lucha­do­res inde­pen­dien­tes del país, orga­ni­zando bue­nas fun­cio­nes y dejando un gran sabor de boca entre los afi­cio­na­dos. Parece que él sí ten­drá un retiro digno, a la altura de su per­so­naje. Ade­más, este tour le está sir­viendo a su sobrino, Blue Demon III, para irse fogueando den­tro de la escena inde­pen­diente.

Hablando de ter­ce­ras gene­ra­cio­nes, El Santo Jr. Anda muy activo desde el insí­pido retiro de su padre. La mala rela­ción que le heredó el Hijo del Santo con la AAA y el CMLL hace que sea difí­cil verlo luchar bajo esos reflec­to­res, por lo que ha tenido que picar pie­dra. Lo hemos visto en are­nas peque­ñas e impro­vi­sa­das, ensu­cián­dose y san­grando frente a lucha­do­res extre­mos; incluso se ha mos­trado como rudo por momen­tos, tra­tando de qui­tarse la eti­queta de nepo­baby que muchos le han puesto. Ojalá los dos here­de­ros de las más­ca­ras más repre­sen­ta­ti­vas de nues­tra lucha libre con­ti­núen su ascenso, y mejor aún si es en las empre­sas inde­pen­dien­tes, para que el pas­tel no solo se lo repar­tan entre la Arena México y la WWE.

Lamen­ta­ble­mente el pan­cra­cio per­dió a dos gran­des esta semana: pri­mero a Baby Face, figura de la época de plata de la lucha mexi­cana, y des­pués a Ben­ja­min Sat­terly, mejor cono­cido como ‘PAC’, quien horas antes de su falle­ci­miento tuvo una gran lucha frente a Andrade en AEW. Que la Arena Celes­tial los haya reci­bido con el aplauso que mere­cen. ¡Salu­dos!

Añadir Diario de Morelos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

picture-24480-1656161786.jpg
Omar Arizmendi Hernández
Ver biografía