El influencer Tecayahuatzin Mancilla, mejor conocido como Historia para Tontos, pasó de criticar el sistema... a vender tequila casi a 1,600 pesos la botella. Y en redes, no se lo perdonaron.
El creador de contenido, famoso por sus ácidos videos donde denuncia el colonialismo, el neoliberalismo y la explotación del pueblo mexicano, anunció este 1º de mayo, el lanzamiento de su tequila “Clase 33”, una bebida artesanal que presume ser “el más tradicional e histórico del mundo”, pero con un precio que para muchos huele más a boutique que a lucha social.
Con una botella de diseño sobrio y nacionalista, Mancilla celebró en redes:
“¡Con mucha emoción ya salió a la venta mi Tequila Clase 33!”
Pero la emoción duró poco. Las redes explotaron:
“¿No que anticapitalista?”,
“De criticar al sistema a cobrar como fifí”,
“¿Y los campesinos que cosechan agave también cobran en dólares?”,
“Otro influencer vendiendo ideología mientras hace negocio”.
El proyecto, lejos de conectar con la narrativa que Mancilla ha promovido, fue leído como una contradicción flagrante: un influencer que se ha posicionado desde la crítica al sistema, lanzando un producto de lujo que muchos ven como exclusivo, elitista y alejado de la realidad popular.
En su defensa, Mancilla optó por la vía del humor y la evasiva. No enfrentó directamente a sus críticos, pero afirmó que seguirán trabajando y escuchando comentarios. Un cierre tibio ante una ola de señalamientos que lo acusan de doble moral.
Este caso se suma a una serie de discusiones más amplias sobre la congruencia entre el discurso social de los influencers y sus decisiones empresariales, un debate que cada vez toma más fuerza entre los seguidores que exigen coherencia de quienes construyen contenido desde posiciones críticas.
