Durante la marcha del 8 de marzo, un momento inesperado ocurrido en plena marcha se volvió viral en redes sociales, luego de que un hombre que participaba en la manifestación fuera confrontado públicamente por su expareja.
El hecho ocurrió el domingo 8 de marzo de 2026 en Tlaxcala, cuando el hombre asistía a la movilización acompañado de su actual novia. En imágenes que comenzaron a circular en plataformas digitales, se le observa portando un cartel en la espalda con la frase: “Me callo para que ellas hablen”, además de llevar las manos atadas con una cuerda como gesto simbólico de apoyo al movimiento feminista.
Sin embargo, durante el recorrido de la marcha, una mujer se le acercó para reclamarle frente a otras participantes. De acuerdo con los videos difundidos en redes sociales, la mujer aseguró ser su expareja y lo señaló por no cumplir con la pensión alimenticia de un hijo que tienen en común.
En las grabaciones se escucha a la mujer reclamarle que tienen un hijo de aproximadamente nueve años y que él no ha cumplido con su responsabilidad económica. La escena llamó la atención de otras manifestantes que se encontraban cerca, quienes comenzaron a reaccionar ante la acusación.
El momento provocó que varias personas del movimiento atacaran al hombre y le pidieran retirarse de la manifestación. Minutos después, se observa cómo abandona el lugar entre gritos y reclamos.
Tras difundirse los videos, el caso rápidamente se volvió tendencia en redes sociales, donde usuarios comenzaron a señalarlo como presunto deudor alimentario. El episodio generó un amplio debate sobre la congruencia entre el discurso público de apoyo al feminismo y las responsabilidades personales, particularmente en temas relacionados con la manutención de hijos.
En México, la problemática de los deudores alimentarios ha sido uno de los temas recurrentes en las movilizaciones del 8M. Diversos colectivos feministas han impulsado acciones para visibilizar la falta de pago de pensiones alimenticias, además de respaldar reformas legales que buscan sancionar a quienes incumplen con esta obligación.
Hasta el momento no se ha confirmado públicamente si existe un proceso judicial o una resolución legal relacionada con el caso, por lo que la acusación permanece en el ámbito de la denuncia pública realizada durante la manifestación.
El incidente continúa generando conversación en redes sociales y se ha convertido en uno de los momentos más comentados de las marchas del 8 de marzo de este año.