Cuernavaca.- El Sindicato del Congreso de Morelos rechazó la propuesta de incremento salarial del 6.2 por ciento presentada por la Mesa Directiva, por lo que la resolución del conflicto laboral quedará en manos de la próxima legislatura.
La decisión se tomó tras agotar diversas mesas de trabajo donde la representación patronal ofreció tres esquemas distintos de aumento: 4, 6 y 6.2 por ciento, además de ajustes en cláusulas del convenio y un bono especial.
Pese a las opciones puestas sobre la mesa, las posiciones entre la directiva saliente y los representantes de los trabajadores se mantuvieron distantes, impidiendo la firma del Convenio Anual de Prestaciones.
Retroactividad y presupuesto: el punto de discordia
El presidente de la Mesa Directiva, Isaac Pimentel Mejía, confirmó que el principal obstáculo para alcanzar la firma fue la exigencia de aplicar el incremento de forma retroactiva a los sueldos.
Las condiciones presupuestales del ejercicio fiscal en curso impidieron atender dicha demanda sin comprometer las finanzas operativas del recinto legislativo, según explicó el legislador local.
El presidente saliente reiteró que el canal de comunicación permaneció abierto en todo momento para escuchar los planteamientos de los empleados del Poder Legislativo.
Explicó que la intención de la Mesa Directiva siempre fue otorgar certidumbre a la plantilla, pero respetando estrictamente los límites del presupuesto asignado para este año.
Ante la falta de un acuerdo definitivo, las autoridades confirmaron que el convenio laboral vigente continuará aplicándose sin alteraciones para resguardar las condiciones de los trabajadores.
Esta medida estará activa durante el periodo de transición, en tanto los nuevos integrantes de la legislatura entrante reinstalan las mesas de concertación con la dirigencia sindical.
Respecto al clima de trabajo en la sede parlamentaria, Pimentel Mejía descartó un escenario de suspensión de labores o el estallamiento de una huelga a corto plazo.
Antecedentes de tensión en el recinto legislativo
El diputado precisó que el procedimiento iniciado ante la autoridad laboral competente quedó cerrado formalmente sin un acuerdo entre las partes, lo que desactivó el recurso legal de emplazamiento.
Asimismo, garantizó que la administración saliente cuenta con la liquidez financiera suficiente para responder a los compromisos de fin de año, incluyendo el pago puntual de los aguinaldos.
El conflicto laboral actual tiene su antecedente más tenso en los hechos registrados el pasado 15 de julio, durante la sesión de clausura del periodo ordinario de sesiones.
En aquella fecha, un grupo de trabajadores sindicalizados ingresó al salón de plenos de manera violenta, interrumpiendo los trabajos parlamentarios como protesta por la falta de acuerdos.
Aunque las mesas de diálogo se reanudaron al día siguiente para buscar una salida institucional, las pláticas concluyeron sin que las partes pudieran coincidir en los montos económicos.
Los diputados entrantes deberán revisar el techo financiero disponible para determinar si es viable otorgar el retroactivo solicitado por la representación sindical.
De esta manera, el paquete de demandas salariales pasará directo a la agenda de recepción de los futuros legisladores que asumirán el cargo en el Poder Legislativo de Morelos.
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