A TÍTULO PERSONAL: Morena, un ejemplo de Unidad

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La carrera por saber quién será la abanderada o abanderado de Morena para buscar la Presidencia de la República en 2024, cada día se va poniendo más dantesca, porque, ante un panorama que, aunque muchos lo nieguen, empieza a cargarse más de un lado que de otro, las exigencias para que haya ‘piso parejo’ ya son una constante. Justamente, el que más propugna por eso es el canciller Marcelo Ebrard, quien pide reglas claras en el proceso de selección de la candidatura presidencial. Anteriormente, también el senador Ricardo Monreal se mostraba muy inconforme con esto, pero a últimas fechas se han reducido bastante sus reclamos, ¿quién sabe por qué?
Ante el silencio de Mario Delgado respecto a esto, quien solo se limita a pedir que por el momento se concentren en lo que son las elecciones de este año por las gubernaturas del Estado de México y Coahuila, cabe resaltar que si sería importante que se definieran las ‘reglas del juego’, pues esto garantizaría un proceso justo y equitativo, fortaleciendo la democracia interna de Morena y generar confianza tanto entre la militancia, como en aquellos que buscan participar, vaya, hasta entre la ciudadanía en general.
Porqué, la ausencia de un proceso bien establecido, claro que empieza a minar en los ánimos de la militancia y más en aquellos que se sienten aludidos, además de dar pie a una ‘guerra sucia’ que lo único que genera son divisiones internas que atentan contra la imagen y unidad de un partido.
La unidad es crucial para mantener el apoyo de los simpatizantes y para asegurar una continuidad en el poder, no está de más recordarlo. Sería un error que en Morena pensaran que esta premisa no aplica para ellos y que con la pura marca pueden ganar cualquier elección, por la simple y sencilla razón de que en la actualidad no existe una oposición fuerte que pueda amenazar su posición dominante.
Ahora vamos con lo bueno, lo malo y lo feo. Lo bueno: que existan voces al interior del Movimiento de Regeneración Nacional que no se dejen y luchen por la equidad dentro del proceso interno; lo malo: que en un partido de izquierda, no pelen a esas voces disidentes; y lo feo: que en esta carrera nadie tome en cuenta a Gerardo Fernández Noroña, tampoco es que tenga posibilidades reales de ser el candidato de Morena a la Presidencia, pero, pues, si está feo que lo ignoren.
No está de más decir que esto es a título personal.
Fíjense nada más que… algo que no abona, pero en nada, a la imagen del Movimiento encabezado por AMLO y que tiene como ejes el ‘no mentir, no robar y no traicionar’, son los escándalos en los que se ha visto inmiscuido el general secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, ya sea por los viajes de sus familiares o, en últimas fechas, por la revelación de que adquirió un departamento de lujo. Ya lo dice el dicho: ‘rico y de repente, no puede ser sanamente’.  
Fuera de contexto: lo de la ministra Yasmín Esquivel, de verdad que ya dejó de dar risa y se volvió preocupante que una persona que ocupa uno de los puestos jurídicos más altos en el País no sepa que las decisiones que afecten al Poder Ejecutivo Federal tienen alcance para toda la Administración Pública Federal.

 

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