España.- El Barcelona jugó con fuego en Granada (3-5). En un partido loco, estuvo a punto de quemarse, perdía 2-0 en el minuto 88, pero se clasificó para las semifinales de la Copa del Rey gracias a un gol de Aarón en propia puerta y otro de Jordi Alba sobre la bocina que forzaron los tiempos extra en los que los goles de Antoine Griezmann, Frenkie de Jong y Jordi Alba, de nuevo, decidieron.
Los de Diego Martínez vendieron muy cara su derrota y estuvieron a punto de repetir semifinales como en la anterior temporada. Koeman dijo que la Copa era la opción más clara de ganar un título y se lo tomó muy en serio poniendo en Los Cármenes un once titularísimo con la única salvedad de Trincao por Dembélé. Pero le costó lo indecible superar a un gran Granada al que encerró en su área casi todo el partido, pero falló a la hora de la definición, algo habitual esta temporada.
El conjunto catalán no ha tenido la mejor temporada pues en la Liga han dejado ir puntos y partidos bastante importantes.
Por: Staff Diario de Morelos
