Xoxocotla.- La justicia social llegó al municipio indígena de Xoxocotla con la entrega de las primeras 32 viviendas del Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar.
Este esfuerzo coordinado entre el Gobierno del Estado y la Federación busca abatir el rezago habitacional, otorgando un hogar digno a las familias que más lo necesitan.
La gobernadora Margarita González Saravia encabezó el evento, donde resaltó que estas acciones permiten a los morelenses consolidar un patrimonio familiar sólido y seguro.
Un programa con enfoque en la gente
González Saravia destacó que este proyecto es impulsado directamente por la presidenta de la República para garantizar que miles de mexicanos dejen de rentar o vivir en hacinamiento.
Por su parte, Edna Elena Vega Rangel, titular de la Sedatu, informó que la estrategia nacional es ambiciosa, pues contempla la construcción de más de un millón 800 mil viviendas en todo el país.
El programa está diseñado específicamente para trabajadores y familias que perciben entre uno y dos salarios mínimos, sector que históricamente había sido olvidado por los créditos tradicionales.
Transparencia y diseño cultural
El director de la Conavi, Rodrigo Chávez Contreras, detalló que la selección de los beneficiarios en Xoxocotla se realizó mediante un sorteo transparente ante más de 200 familias registradas.
Las casas cuentan con una superficie de 62 metros cuadrados y fueron edificadas bajo un modelo unifamiliar que respeta los criterios de adecuación cultural solicitados por los habitantes.
Este diseño no solo es funcional desde el primer día, sino que permite que los propietarios realicen ampliaciones futuras conforme crezcan sus necesidades y posibilidades económicas.
Van por más viviendas en la zona
El éxito de esta primera etapa ha motivado a las autoridades a proyectar un segundo predio en el municipio, el cual podría albergar hasta 180 viviendas adicionales.
Con esto, se busca ampliar la cobertura del programa y seguir transformando la realidad social de las comunidades indígenas de Morelos, priorizando siempre la calidad de vida.
Autoridades federales y estatales reafirmaron su compromiso de trabajar de la mano para que el derecho a la vivienda deje de ser un privilegio y se convierta en una realidad para todos.