Cuernavaca.- A escasos días de que la tarifa mínima del transporte público aumente a 13 pesos en la entidad, los concesionarios admitieron que no han adquirido una sola unidad nueva.
El sector transportista carece de una fecha exacta para iniciar la renovación del parque vehicular en el estado. Esto ocurre a pesar de que la modernización fue el argumento principal para justificar el incremento.
La admisión del líder de los transportistas, Dagoberto Rivera Jaimes, revive los cuestionamientos sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos por los representantes del sector. Cada vez que solicitan un aumento al pasaje prometen mejoras que no llegan.
Promesas rotas en el transporte de Morelos
En anteriores ajustes al precio del pasaje, los concesionarios también ofrecieron modernizar los camiones y mejorar la calidad del servicio para beneficio de los usuarios.
Sin embargo, gran parte del parque vehicular actual continúa operando con vehículos de varios años de antigüedad. Muchos de ellos se encuentran en condiciones físicas deficientes y mecánicamente obsoletas.
Rivera Jaimes reconoció abiertamente que hasta el momento no se ha comprado ninguna unidad nueva para las rutas. El dirigente evitó establecer plazos fijos para concretar la renovación del servicio.
Incluso, el líder transportista admitió que sería engañoso asegurar una fecha para la llegada de nuevos vehículos a las calles de Morelos, dejando el proyecto en el aire.
Justificaciones y fallas en las unidades
El dirigente argumentó que las condiciones económicas actuales han dificultado la sustitución de las unidades de transporte. Señaló que buscan esquemas de financiamiento y apoyos gubernamentales.
También explicó que las pruebas realizadas con vehículos eléctricos no han dado los resultados esperados. Detalló que estas unidades fallan en las rutas que presentan pendientes muy pronunciadas.
No obstante, la falta de avances ocurre justo antes de la entrada en vigor del nuevo incremento tarifario en el estado. Esto genera serias dudas sobre la capacidad del sector para cumplir.
Mientras los ciudadanos deberán absorber un aumento de 30 por ciento en la tarifa mínima, la modernización del transporte sigue sin fechas, sin compras concretadas y como una promesa pendiente.