Era domingo por la tarde, Adrián Matsumoto Dorame, segundo al mando en la Policía Municipal de Ciudad Juárez, Chihuahua,  transitaba por calles de Nuevo Casas Grandes, acompañado de su familia cuando se vio rodeado por dos vehículos sospechosos, la primera reacción del comandante fue descender de su camioneta y ponerse a la vista de quienes iban a arrebatarle la vida, de esa manera puso a salvo a su esposa y sus dos hijos menores.

Matsumoto se encontraba de descanso en su ciudad de origen y a pesar de que había recibido varias amenazas a través de narcomantas anónimas, el comandante no traía protección alguna al momento de la agresión, misma que ocurrió a media cuadra de su casa, donde lo emboscaron dos vehículos con hombres armados.

El comandante se dio cuenta de que estaba rodeado, intuyó que iban por él y para evitar que su familia resultara víctima en la refriega, descendió por la puerta del conductor y caminó escasos 10 pasos para ponerse a la vista de los asesinos, mismos que comenzaron a disparar dejándolo muerto a mitad de la calle.