El poblado de Ocotepec, en Cuernavaca, celebró la edición número 200 de la representación de la Pasión de Cristo, una tradición que la comunidad organiza con dedicación y esfuerzo para ofrecer una escenificación viva del relato bíblico. Esta actividad forma parte del patrimonio cultural y espiritual del pueblo y requiere varios meses de preparación.
La jornada comenzó a las 11:00 de la mañana, cuando la representación partió desde la Casa de los Sayones. Desde temprano, personas de distintas partes del estado se reunieron para presenciar a los actores caracterizados como soldados romanos, ladrones y otros personajes bíblicos, algunos de ellos montados a caballo.
Durante el recorrido, los participantes escenificaron diversos momentos del relato religioso, como el juicio y la sentencia de Jesús, hasta llegar al Calvario, donde representaron la crucifixión. En entrevista, Mario Guerrero, visitante que asistió por primera vez a la representación, expresó que esta experiencia fortaleció su fe y aseguró que planea regresar el próximo año.
Marcelo Ballastra Torres, quien interpretó a Jesús, compartió lo que representa para él formar parte del evento. “La fe es aquello que nos hace entender a Dios y reconocer que el amor más grande que podemos recibir es aquel que vino hace más de dos mil años. No hay amor más perfecto que el de él”, dijo.
A lo largo del día, miles de personas visitaron el poblado, no sólo para presenciar la escenificación o asistir a misa, sino también para disfrutar del ambiente festivo. Las calles ofrecieron platillos típicos, venta de dulces, pan, artesanías y juegos mecánicos, lo que convirtió la jornada en una celebración tanto espiritual como comunitaria.
Alfa Peñaloza / alfa.penaloza@diariodemorelos.com