Cuernavaca.- El estado de Morelos inicia una nueva etapa en su política social al reconocer legalmente a las comunidades indígenas y afromexicanas como sujetos de derecho. Este cambio busca resarcir la "deuda histórica" con los pueblos originarios, permitiéndoles integrarse al desarrollo estatal sin perder su identidad ni sus tradiciones.
Justicia social y diálogo directo
La gobernadora Margarita González Saravia se reunió con el Consejo Consultivo del Instituto de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas de Morelos (IPIAM) para trazar la ruta de trabajo. La mandataria aseguró que se acabó la era de las imposiciones; ahora, la relación será directa y respetuosa con quienes representan el orgullo de la entidad.
Como parte de esta estrategia, los programas sociales insignes, como "Corazón de Mujer" y "Territorios de Paz y Buen Vivir", se adaptarán a las necesidades específicas de estas comunidades. El objetivo es que los apoyos económicos y la seguridad lleguen de forma directa a las manos de quienes más lo necesitan, eliminando cualquier figura de intermediario.
Salud milenaria en Xochitepec
Uno de los anuncios más destacados fue la confirmación de la construcción del Centro de Medicina Tradicional y Alternativa en la comunidad de Atlacholoaya, perteneciente al municipio de Xochitepec. Este espacio no solo brindará atención de salud, sino que servirá para institucionalizar y proteger los conocimientos médicos ancestrales.
Con esta obra, la memoria histórica de los pueblos deja de ser un tema de museos para convertirse en una herramienta vigente de bienestar. Las autoridades señalaron que recuperar los saberes de los abuelos y la organización social es la base para consolidar la paz y el desarrollo en los territorios indígenas de Morelos.
