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Cuernavaca.- El bolsillo de los concesionarios del estado podría recibir un alivio histórico tras confirmarse el éxito en las pruebas de unidades eléctricas en Morelos.

La Confederación Alianza Transportistas de Morelos informó que el uso de estas tecnologías alternativas redujo drásticamente los gastos operativos en los recorridos urbanos.

Los líderes del sector consideran que la modernización es viable y necesaria para frenar las constantes crisis financieras que azotan a las diferentes rutas de la entidad.

El impacto directo en el gasto de combustible

El presidente de la organización, Raúl Alquicira, explicó que durante el periodo de evaluación el consumo de luz fue mínimo.

El gasto en energía eléctrica representó apenas el 20 por ciento de lo que normalmente se destina a la compra de gasolina o diésel.

"Si eran mil pesos de combustible, solamente se invertían 200 pesos de luz", detalló de forma clara el dirigente transportista.

Para lograr esto, las empresas proveedoras instalaron centros de carga temporales en los paraderos para alimentar las baterías de los vehículos.

La confederación, que agrupa a ocho empresas del ramo, ve en este rendimiento una oportunidad de oro para limpiar las finanzas del gremio.

La Ruta Chapulín lidera las pruebas en Cuernavaca

Una de las líneas del transporte público elegidas para medir la eficiencia de los motores fue la conocida ruta Chapulín.

Este derrotero realiza un extenso viaje diario desde la zona industrial de Civac hasta el municipio de Emiliano Zapata.

En su trayecto, los camiones cruzan puntos conflictivos como el Centro de Cuernavaca, la avenida Ruiz Cortines y la colonia AltaVista.

El líder transportista precisó que dos de las unidades evaluadas mostraron resultados altamente favorables en pendientes y tráfico pesado.

Sin embargo, no todos los modelos enviados por los proveedores cumplieron con las especificaciones técnicas requeridas para la geografía del estado.

Trámites y estudios frenan el cambio definitivo

A pesar del enorme entusiasmo de los choferes, la transición hacia una flota ecológica total no ocurrirá de la noche a la mañana.

Alquicira precisó que la factibilidad final depende de análisis económicos profundos que ya están en manos del Poder Ejecutivo.

La Coordinación de Movilidad y Transporte deberá revisar las propuestas antes de autorizar el cambio de unidades de manera masiva.

El sector todavía arrastra graves rezagos administrativos, deudas y problemas laborales acumulados durante las últimas décadas.

Además, las empresas afiliadas operan bajo distintos esquemas financieros, lo que complica que todos los dueños compren camiones nuevos al mismo tiempo.

Sobre el autor

Salvador Rosas
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