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Rodadas nocturnas en Cuernavaca: La comunidad sobre ruedas que transforma los viernes en el Zócalo

Comunidad

¿Estrés? Ciclistas de Cuernavaca revelan cómo la bicicleta les cambió la vida y la salud

Cada viernes por la noche decenas de ciclistas se concentran en el Zócalo de Cuernavaca para recorrer la ciudad de forma recreativa
Cada viernes por la noche decenas de ciclistas se concentran en el Zócalo de Cuernavaca para recorrer la ciudad de forma recreativa

Cuernavaca, Morelos.- Cada viernes por la noche, decenas de personas se reúnen puntuales en el Zócalo de la ciudad para recorrer las calles sobre dos ruedas en un ambiente de fiesta.

Algunos apenas comienzan en el mundo del pedal y otros acumulan décadas de experiencia en el asfalto, pero todos comparten el mismo objetivo: usar el ciclismo en Cuernavaca como un estilo de vida.

Este 3 de junio se conmemora de forma global el Día Mundial de la Bicicleta, una fecha clave impulsada por la ONU para promover este medio de transporte ecológico.

Salud mental y física sobre ruedas

Para Milagros Aideé Cienfuegos Sánchez, líder del grupo Avispones MTB, este vehículo de dos ruedas representa mucho más que una simple actividad física para pasar el rato.

"La bici no sólo es transporte. También es salud física y mental. Quema entre 400 y 600 calorías por hora y ayuda a cuidar las articulaciones", explicó la activista local.

Además, detalló que este deporte reduce de forma comprobada el estrés, permite despejar la mente y funciona como una terapia excelente contra la rutina diaria de los ciudadanos.

Milagros relató que el grupo Avispones nació hace dos años a partir del Movimiento Bicicletero de Cuernavaca (MBC), un colectivo emblemático que tiene más de 25 años de trayectoria.

Esta organización madre se ha encargado por décadas de planificar y ejecutar rodadas recreativas y de corte ciclocultural por los rincones más bellos del estado de Morelos.

Una comunidad sin límite de edad

Actualmente, el grupo reúne de forma constante a entre 20 y 25 integrantes de distintas generaciones, demostrando que para el deporte no existen barreras ni límites.

En las filas del pelotón se pueden encontrar desde jóvenes entusiastas de 16 años hasta adultos mayores de 70 años que pedalean a la par de cualquiera.

Además de las demandantes salidas de fin de semana, los miembros realizan rodadas nocturnas cada viernes, teniendo como punto de reunión definitivo el corazón de Cuernavaca.

Por su parte, Mirna Avilez, una ciclista experimentada con más de 25 años en el medio, aseguró que la convivencia es la principal razón por la que sigue rodando.

La deportista explicó que durante años realizó extenuantes recorridos en solitario, pero tras la pandemia decidió buscar el apoyo y la compañía de un grupo organizado.

Seguridad y descubrimiento en grupo

Integrarse a un colectivo le permitió rodar mayores distancias en las carreteras de Morelos y, sobre todo, incrementar de forma importante su seguridad personal en los trayectos.

"Rodar en grupo te permite conocer personas con los mismos intereses, hacer amistades y descubrir lugares que muchas veces ni siquiera sabías que existían", señaló Avilez.

Ambas ciclistas coincidieron en que el uso de la bicicleta en la entidad no sólo ayuda a mantener el cuerpo activo y sano ante las enfermedades crónicas.

Esta práctica también crea lazos fuertes de amistad, abre las puertas para explorar la geografía morelense y permite compartir experiencias invaluables entre personas de todas las edades.

Sobre el autor

Alfa Peñaloza
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