La Secretaría de Salud reconoció casos de robo y desvío de medicamentos gratuitos desde hospitales y centros de salud para venderlos fuera de estas instalaciones, una práctica que puede afectar el acceso de los pacientes a sus tratamientos.
Durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional de este martes 20 de octubre, Eduardo Clark García, subsecretario de Salud, señaló que existen casos documentados y otros que requieren mayor investigación.
El funcionario aclaró que no se debe responsabilizar de manera general al personal sanitario por el desabasto, aunque reconoció que algunos medicamentos terminan en circuitos de comercialización irregular.
Robo de medicamentos: cifras del problema
Entre 2014 y 2024, la Fiscalía General de la República inició 188 carpetas de investigación por robo de medicamentos a instituciones públicas, según cifras citadas por Expansión Política.
Además, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió 22 alertas sanitarias por robo de medicamentos entre 2020 y julio de 2026.
Por otra parte, una estimación de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), publicada por El Economista el 14 de octubre de 2026, señala que alrededor de 145 millones de piezas de medicamentos podrían comercializarse anualmente fuera de los canales autorizados.
La cifra equivale a 2.8% de las 5 mil 180 millones de piezas vendidas cada año en los sectores público y privado. Sin embargo, incluye el mercado irregular en general y no exclusivamente productos robados de hospitales.
¿Cómo busca Salud frenar la venta ilegal?
Clark García explicó que se colocarán leyendas visibles en las cajas de medicamentos gratuitos para que los pacientes puedan identificarlos y reconocer que no deben pagar por ellos cuando forman parte de la atención que les corresponde.
Esta medida también busca facilitar la detección de productos que se ofrecen fuera de los canales autorizados y permitir que se reporten para investigar su procedencia.
Otra estrategia es avanzar en la digitalización del sistema de salud para mejorar la trazabilidad de los medicamentos, desde su distribución hasta su entrega a los pacientes.
¿Cómo afecta el desvío a los pacientes?
El robo de medicamentos reduce la disponibilidad de insumos destinados a la atención pública y puede retrasar tratamientos o generar gastos adicionales para quienes deben comprarlos por su cuenta.
Además, adquirir productos fuera de canales autorizados implica riesgos relacionados con su procedencia, conservación y autenticidad, pues podrían estar caducos, alterados o falsificados.
Para las instituciones, estas prácticas representan pérdidas de recursos públicos y evidencian la necesidad de fortalecer los inventarios, la supervisión y las investigaciones.
¿Qué controles existen contra el comercio irregular?
En julio de 2024, Cofepris informó que había identificado 194 distribuidores irregulares; 31 establecimientos solventaron las faltas y fueron retirados de la lista correspondiente.
Este antecedente muestra que el problema también involucra los canales de almacenamiento y comercialización. No obstante, la distribución irregular y la venta de medicamentos robados son fenómenos distintos, por lo que no puede afirmarse que todos esos establecimientos comercialicen productos sustraídos.
Las autoridades deberán investigar los casos reconocidos, determinar posibles responsabilidades y reforzar los controles para evitar que los medicamentos destinados a los pacientes terminen en el mercado ilegal.
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