Las controversias alrededor de Jeffrey Epstein vuelven a sacudir la política estadounidense. Un nuevo libro de los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan asegura que la administración del presidente Donald Trump enfrentó una crisis interna mucho más profunda de lo que reconoció públicamente por el manejo de los archivos relacionados con el financiero acusado de tráfico sexual.
La investigación, publicada en el libro Regime Change, sostiene que mientras funcionarios de la Casa Blanca restaban importancia al tema frente a la opinión pública, internamente se realizaban reuniones de alto nivel para evaluar posibles escenarios y contener el daño político.
Todo comenzó con un polémico memorándum
La tensión aumentó en julio de 2025, cuando el Departamento de Justicia y el FBI difundieron un memorándum en el que concluyeron que no existía evidencia de una supuesta “lista de clientes” de Epstein, ni pruebas de una red de chantaje contra figuras poderosas.
El documento también reafirmó la conclusión oficial de que Jeffrey Epstein se suicidó en prisión en 2019.
Sin embargo, la decisión provocó fuertes críticas dentro de sectores conservadores y simpatizantes del movimiento MAGA, quienes durante años habían exigido la publicación de más información sobre el caso.
Reuniones de crisis en la Casa Blanca
De acuerdo con los autores, la situación generó reuniones privadas en la Sala de Situación de la Casa Blanca para analizar la estrategia gubernamental.
Entre los participantes habrían estado el vicepresidente JD Vance, la jefa de gabinete Susie Wiles, funcionarios del Departamento de Justicia, representantes del FBI y miembros del equipo de comunicación presidencial.
Según el libro, algunos encuentros incluso se realizaron sin la presencia de Trump.
El temor: nuevas revelaciones
Uno de los principales motivos de preocupación dentro del gobierno habría sido la posibilidad de que aparecieran nuevos documentos o información relacionada con Epstein.
Los funcionarios también temían que el tema generara divisiones dentro de la base política republicana y que el Congreso impulsara medidas para exigir la publicación de más archivos.
La obra sostiene que algunos asesores consideraban que ignorar la controversia podría resultar contraproducente si surgían nuevos elementos en el futuro.
La polémica propuesta sobre Ghislaine Maxwell
Uno de los episodios más controvertidos revelados por los periodistas involucra a Ghislaine Maxwell, excolaboradora de Epstein y actualmente condenada por delitos relacionados con tráfico sexual.
El libro afirma que algunos funcionarios discutieron la posibilidad de que Maxwell participara en una entrevista pública para deslindar a Trump de cualquier vínculo con los delitos cometidos por Epstein.
La propuesta habría encontrado resistencia dentro de la propia administración debido al elevado costo político que podría representar.
¿Existe alguna acusación nueva contra Trump?
Hasta el momento, las revelaciones no incluyen pruebas públicas que vinculen penalmente a Donald Trump con los delitos cometidos por Epstein.
El foco de la polémica se encuentra en la manera en que la Casa Blanca habría gestionado el impacto político del caso y en las diferencias entre el discurso público y las discusiones privadas dentro del gobierno.
El debate sigue abierto
Las revelaciones han reactivado las exigencias de transparencia sobre los archivos Epstein y han generado nuevas solicitudes de investigación en sectores del Congreso estadounidense.
Mientras tanto, el caso continúa siendo uno de los temas más sensibles para la política de Estados Unidos, especialmente entre grupos que consideran que aún existen preguntas sin respuesta sobre uno de los escándalos más polémicos de las últimas décadas.