Cuernavaca, Morelos.- El sector restaurantero en Morelos atraviesa uno de sus años más complicados. Según información de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), los negocios han tenido que recurrir a la reducción de personal y al ajuste en los turnos de trabajo como única vía para evitar el cierre definitivo de sus puertas.
Harry Nielsen de León, secretario de Canirac Morelos, fue claro al señalar que el gremio vive una etapa de “sobrevivencia”. La principal causa es el desfase entre la inflación de los insumos —que han subido hasta un 40%— y la capacidad de los restaurantes para subir los precios de sus platillos, los cuales apenas se han elevado entre un 5% y 7% para no ahuyentar a los clientes.
Eficiencia ante el aumento de costos
El dirigente señaló que, si bien el aumento al salario mínimo y las cuotas del IMSS son beneficios necesarios para los trabajadores, representan una carga financiera pesada para los empleadores en el contexto actual. Esta presión ha provocado que muchos empresarios opten por operar con plantillas más reducidas para optimizar recursos.
Aunque no existe una cifra exacta de empleos perdidos, la tendencia se refleja en la disminución de las licencias de funcionamiento renovadas este año en comparación con el periodo anterior. Para Canirac, la prioridad es que los negocios alcancen niveles de eficiencia operativa que les permitan resistir la presión económica y evitar una ola de clausuras permanentes en la entidad.
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