Ayala, Morelos.- En un emotivo acto que recordó la crudeza de la historia nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó en Morelos la ceremonia por el 107 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata Salazar.
Desde la zona donde el líder revolucionario forjó su leyenda, la mandataria federal fue tajante al recordar que el "Caudillo del Sur" fue víctima de una traición el 10 de abril de 1919 en la hacienda de Chinameca.
Sheinbaum subrayó que Zapata no cayó en un campo de batalla frente a frente, sino que fue asesinado bajo engaño debido a su inquebrantable compromiso con la defensa de la tierra y la justicia para los campesinos.
Vigencia de "Tierra y Libertad"
Para la mandataria, el pensamiento zapatista no es un recuerdo del pasado, sino un motor que impulsa la transformación social que vive el país en pleno siglo XXI.
Aseguró que principios como "Tierra y Libertad" mantienen su vigencia y sirven como guía para la vida pública, especialmente en la lucha por garantizar derechos fundamentales a quienes trabajan el campo morelense y mexicano.
La Presidenta destacó que este movimiento fue clave para el pacto social de la Constitución de 1917, integrando por primera vez el acceso a la tierra como un derecho sagrado para el pueblo.
Justicia para las campesinas
Un eje central de su mensaje fue el reconocimiento al papel de las mujeres en la historia agraria. Sheinbaum Pardo enfatizó que es hora de visibilizar a las campesinas y propietarias que también dieron la vida por la causa.
"Honrar a Zapata implica continuar con la transformación del país, combatiendo privilegios y fortaleciendo la justicia social", afirmó, tras señalar que las políticas actuales priorizan el bienestar del pueblo por encima de cualquier interés particular.
Con esta visita, el Gobierno Federal reafirma su alianza con Morelos, cuna del agrarismo, y pone de manifiesto que el legado de Zapata sigue siendo el corazón de la lucha por la dignidad rural.
