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¿Qué significan los niveles del altar de muertos? Así se interpretan los de 2, 3 y 7 escalones

Comunidad

En el altar de muertos, las fotografías, flores y veladoras evocan la memoria de los seres queridos durante la celebración del Día de Muertos.

Niveles del altar de muertos: qué significan 2, 3 y 7 escalones
Niveles del altar de muertos: qué significan 2, 3 y 7 escalones

Cuernavaca, Morelos.- Los altares de Día de Muertos son una de las tradiciones más representativas de México. Sin embargo, no todas las ofrendas tienen la misma estructura: algunas cuentan con dos, tres o hasta siete niveles.

Cada estructura tiene interpretaciones simbólicas relacionadas con distintas creencias religiosas y culturales.

De acuerdo con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), los altares de dos niveles representan el cielo y la tierra; los de tres incorporan el inframundo, y los de siete se relacionan con el camino del alma hacia su descanso.

Estas interpretaciones varían según la región y las costumbres familiares. Por ello, no existe una única forma correcta de montar una ofrenda.

¿Qué significan los altares de dos y tres niveles?

Los altares de dos niveles representan el cielo y la tierra. Su estructura permite colocar fotografías, veladoras, flores, agua y alimentos para recordar a los difuntos.

La distribución de los elementos depende de las costumbres de cada familia. No existe una ubicación obligatoria para todo México.

En los altares de tres niveles se incorpora el inframundo, que representa el mundo de los muertos.

Otras interpretaciones relacionan los tres escalones con la Santísima Trinidad y distintas creencias católicas.

Estas diferencias reflejan la combinación de tradiciones religiosas y culturales que caracteriza al Día de Muertos.

¿Qué representan los siete niveles del altar de muertos?

El altar de siete niveles es una de las estructuras más conocidas de esta celebración.

Según una interpretación tradicional, sus escalones representan las etapas que el alma debe atravesar para alcanzar el descanso después de la muerte.

Algunas versiones colocan imágenes religiosas en la parte superior y sal en otro nivel como símbolo de purificación.

En los demás escalones pueden distribuirse pan, frutas, alimentos, fotografías y otros elementos dedicados a los difuntos.

Las cruces de flores o semillas también pueden formar parte de la ofrenda. Cada objeto tiene un significado relacionado con la memoria, la protección o las creencias familiares.

Sin embargo, esta distribución no es una regla universal. La estructura y el significado de los niveles cambian según cada comunidad.

¿Dónde se colocan las fotografías, la comida y las bebidas?

Las fotografías suelen ocupar un lugar visible para identificar a las personas homenajeadas y recordar sus vidas.

La comida y las bebidas se distribuyen según las costumbres familiares. Entre los productos habituales están el pan de muerto, los tamales, el mole y las frutas de temporada.

El agua simboliza el alivio de la sed de las ánimas, mientras que la sal se asocia con la purificación.

Las veladoras representan una guía para los difuntos y las flores de cempasúchil ayudan a señalar el camino hacia la ofrenda.

El papel picado representa el viento, mientras que el copal forma parte de prácticas de purificación presentes en diversas tradiciones.

No es necesario incluir todos estos elementos ni colocarlos en un nivel específico. La ofrenda adquiere significado a partir de las creencias, los recuerdos y las posibilidades de cada familia.

¿Es obligatorio construir un altar de siete niveles?

No. Las ofrendas pueden colocarse sobre una mesa o construirse con dos, tres o siete niveles, según las costumbres familiares y comunitarias.

El número de escalones no determina el valor de la tradición. Una ofrenda sencilla también permite honrar la memoria de quienes fallecieron.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documenta la diversidad de esta celebración en distintas regiones de México, donde los altares incorporan elementos propios de cada comunidad.

Por ejemplo, en Ocotlán de Morelos, Oaxaca, se ha documentado una ofrenda de tres niveles: el primero contiene alimentos, el segundo imágenes religiosas y el tercero fotografías de los difuntos.

Esta distribución muestra que cada comunidad puede organizar sus altares de manera diferente.

Por ello, conviene conocer las costumbres de la familia o localidad que se desea representar. Más allá de los escalones, el propósito es recordar a los seres queridos y mantener vivo su legado mediante alimentos, objetos y símbolos.

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Sobre el autor

Ian López

Redactor Web de Diario de Morelos

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