Cuernavaca.- Los abusos al bolsillo de los ciudadanos no dan tregua en las zonas comerciales del estado. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Morelos confirmó que mantiene bajo la lupa a diversos establecimientos tras recibir al menos 15 quejas formales durante este año por prácticas abusivas en restaurantes y comercios, principalmente por el concepto de cobros obligatorios de propina.
La delegada de la dependencia en la entidad, Leticia Peña Ocampo, informó que la mayoría de los casos se concentran en el municipio de Cuernavaca, aunque el problema ya se extendió a otras localidades de la región. Los clientes se topan con sorpresas desagradables al momento de pedir la cuenta, lo que desató una oleada de inconformidades.
De acuerdo con las autoridades, una de las trampas más frecuentes de los empresarios locales consiste en incluir automáticamente el porcentaje de la gratificación dentro del voucher o la nota de consumo final. La funcionaria estatal fue clara al señalar que esta situación es ilegal, ya que cualquier recompensa económica debe ser definida por el consumidor.
Trampas en el ticket de consumo
“Hay casos donde cobran la propina ya dentro de las notas o de los voucher, eso no está permitido”, advirtió Peña Ocampo. La funcionaria detalló que los comercios mañosos alteran los comprobantes de pago agregando apartados específicos para cargar el dinero sin la autorización previa del cliente, violando sus derechos.
A la par del problema de las propinas impuestas, la Profeco detectó otras dos irregularidades graves que golpean la economía familiar: el cobro ilegal de comisiones por pagar con tarjetas bancarias de crédito o débito, y los cargos adicionales relacionados con el IVA al momento de solicitar una factura por el consumo realizado.
Ante este panorama, la delegación recordó que el Impuesto al Valor Anregado (IVA) debe venir incluido en los precios exhibidos al público en los menús o carteles. Ningún comerciante tiene la facultad de exigir un porcentaje extra por facturar, ni tampoco puede trasladar a los comensales el costo de la comisión del banco.
Clientes exigen respeto a sus derechos
La situación generó un intenso debate entre los habitantes de la capital morelense. Ciudadanos como Cecilia y Sofía coincidieron en que imponer un monto fijo resulta abusivo, especialmente cuando el servicio de los meseros es deficiente. Explicaron que la gratificación pierde su esencia cuando se convierte en una imposición del establecimiento.
Por su parte, compradoras como Virginia alertaron sobre otra realidad: la incertidumbre de si ese dinero extra realmente llega a las manos de los trabajadores o se lo quedan los dueños del lugar. Por ello, la mayoría prefiere entregar el efectivo de forma directa al personal que los atendió para garantizar el apoyo.
Para frenar esta ola de abusos, la Profeco hizo un llamado urgente a los afectados para que acudan a las oficinas ubicadas en Cuernavaca a realizar su denuncia formal. Para iniciar el proceso de conciliación con el negocio, es indispensable que los ciudadanos presenten sus vouchers, notas de consumo o cualquier comprobante de pago.