Cuernavaca, Morelos.- El sector campesino de la entidad se encuentra en estado de alerta ante el anuncio de un temporal en Morelos que promete ser sumamente irregular, con una amenaza directa de sequía para el mes de agosto que podría poner en jaque la producción agrícola estatal.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) advirtió que, aunque las lluvias parecen haberse adelantado, los pronósticos meteorológicos sugieren que el agua podría escasear drásticamente justo en la etapa crítica del crecimiento de los cultivos.
El fenómeno de la canícula se adelantaría
Margarita Galeana Torres, titular de la Sedagro, explicó que el comportamiento del clima este año será un "arma de doble filo". Se esperan precipitaciones muy intensas durante el mes de junio y la primera mitad de julio.
Sin embargo, este exceso de humedad será cortado de tajo por el inicio de la canícula, la cual se prevé que sea más agresiva de lo normal, extendiendo el periodo de sequía hasta bien entrado el mes de agosto.
Este escenario obligará a los productores a replantear sus calendarios de siembra y a reforzar los sistemas de riego, ya que la dependencia del temporal será un riesgo que pocos podrán costear sin sufrir daños en sus parcelas.
Seguros agrícolas contra el desastre
Ante la incertidumbre climática, la Sedagro informó que ya se encuentra agilizando la contratación y activación de seguros agrícolas. Estos mecanismos buscan crear un "colchón" financiero para los trabajadores del campo.
El objetivo es que, en caso de que la sequía prolongada arrase con las hectáreas de maíz, sorgo o caña, los productores cuenten con una indemnización que les permita recuperar parte de su inversión y no caer en la quiebra total.
No obstante, Galeana Torres aclaró que los pronósticos definitivos se tendrán hacia finales de mayo, cuando la certeza sobre el comportamiento del fenómeno meteorológico sea mayor para todas las regiones del estado.
Calor extremo de 50 grados en Morelos
Un factor que agrava la situación es la ola de calor que azota a la entidad. En algunas zonas, el termómetro ha marcado temperaturas de hasta 50 grados, un nivel de radiación que pone en peligro tanto a los cultivos como a los trabajadores.
Hasta el momento, no se reportan pérdidas totales por el calor, pero la recomendación oficial es clara: evitar labores de campo durante las horas de mayor radiación solar para prevenir golpes de calor en los jornaleros y el ganado.
La hidratación constante y el monitoreo de los invernaderos será vital para resistir el impacto de las altas temperaturas antes de que lleguen las primeras lluvias de junio, las cuales darán un respiro temporal antes de la sequía de agosto.