La menopausia y la andropausia son procesos fisiológicos que, lejos de verse de un modo “dramático”, pueden servir para iniciar una nueva etapa vital en la que, ante una mayor esperanza de vida, primen buenos hábitos como el ejercicio físico y la alimentación saludable
Así lo asegura en una entrevista con la Agencia Efe el nuevo presidente electo de la Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia, Antonio Cano, primer español en ocupar este cargo, quien afirma que la menopausia actual “no tiene nada ver” con la del siglo XX.
“Hemos pasado de lo que ha sido algo anecdótico, como el tema de los sofocos, a un perfil de atención a la salud de la mujer más global, enfocado en la promoción de la salud y en la prevención del riesgo de desarrollar enfermedades”, señala.
No obstante, precisa que los sofocos que afectan a entre un 20 y un 30 por ciento de las mujeres menopáusicas tienen un impacto clínico y en estos casos “no es ninguna anécdota”.

En qué momento llega
Tanto la menopausia como la andropausia se producen clínicamente entre los 45 y 55 años y solo se da de forma precoz en el 1 % de la población, aunque también hay casos en los que la mujer llega antes a este proceso porque ha sido intervenida para extirparle los ovarios (menopausia quirúrgica).
Respecto a los síntomas, tanto en la andropausia (donde es más suave el declinar de la función testicular) como en la menopausia se pueden producir sofocos, tendencia al insomnio, disminución del deseo sexual, cansancio e irritabilidad.
Según el experto, en la menopausia precoz hay un componente hereditario “muy importante” y diversos estudios han revelado que hay entre 20 y 30 genes distintos implicados en el mantenimiento de la funcionalidad del ovario.
Respecto a los tratamientos, considera que hábitos de vida como la actividad física y una buena nutrición tienen “un papel muy importante” y gran impacto en cuanto a equilibrio metabólico óseo porque reduce la pérdida ósea y mejora la coordinación neuromuscular.
El ejercicio físico también es bueno para mantener el peso, que suele aumentar durante la menopausia y la andropausia, ya que cambia la estructura corporal, se pierde cintura y el metabolismo de lípidos pasa a un patrón más desfavorable, lo que se denomina “síndrome metabólico”.
Antonio Cano considera que el afrontamiento de esta etapa de la vida es muchas veces cultural y en algunos países, como en India, alcanzar la menopausia es para la mujer una liberación, y en otros casos puede llevar a una depresión.

Decir adiós al drama de la sofocación de la menopausia da paso al inicio de una nueva etapa vital

Los cambios entre  los 45 y 55 años

Andropausia - Reducción de la producción de testosterona

Síntomas -
Disminución de la memoria
Incremento de grasa corporal
Descenso de deseo sexual
Osteoporosis
Depresión y cambio de ánimo

 

Menopausia - Desaparición definitiva de la menstruación

Síntomas
Sofocos
Palpitaciones
Insomnio
Osteoporosis
Depresión y cambio de ánimo

Fuente: EFE/Agencia